El célebre oratorio se interpretará en el Palacio de la Ópera de A Coruña La Sinfónica de Galicia ofrecerá uno de los platos fuertes de este certamen musical
23 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.atorio monumental de Joseph Haydn que mañana se podrá escuchar en el coruñés Palacio de la Ópera como producción del Festival Mozart. No imaginaba el bienquerido y admirado Joseph Haydn, músico culto, bondadoso y bienhumorado donde los haya habido, que, tras su prolongada estancia en casa del príncipe Nicolás Esterházy, sirviendo a la familia como músico de librea «amable y formalmente correcto», iba a tener, a los 65 años, una vejez dorada que daría sus más vizosos frutos. Y todo gracias a dos cosas básicamente, una coyuntural y otra de fondo: la libertad laboral y la libertad conyugal, por una parte, y su prestigio internacional, por otra. Ataduras aquellas que marcaron su vida y su obra. Ésta decisivamente condicionada por el hecho de haber vivido treinta años en aquella mansión en la frontera austro-húngara, escribiendo música galante -es decir, bonita y amable para sus contratadores- con una producción ingente que le sirvió, eso sí, como padre del clasicismo, para dejar definitivamente sentadas las fórmulas de la estructura clásica, especialmente la paradigmática sonata. La muerte del patrón en l791, meses antes de la de Mozart, le proporcionaría la carta de libertad. Y con el indiscutible prestigio adquirido, cual inefable crack del balompié, recibió sustanciosas ofertas. Unas lo requerían en Italia, pero prefirió aceptar las de Londres, entonces capital irrefutable de la cultura, centro de concentración de genios, que en el terreno musical fueron desde Haendel, auténtico primus inter pares , hasta Porpora y sus discípulos los castrati Farinelli y Caffarrelli, amén de empresas teatrales y editoriales. Lo que podía parecer una serodia gira de homenajes, se convirtió en encargos, triunfos y ganancias -apartado éste muy caro a Haydn- y en un decisivo deslumbramiento: ¡los Oratorios de Haendel! Siembra proverbial en el aún fértil y siempre magistral compositor, de la que nacerían, obras tan espectaculares como Las estaciones y La creación , oratorio que se escuchará mañana. Libreto de autor anónimo El libreto, de autor anónimo, extraído de la Biblia y de El paraíso perdido, de Milton, había sido preparado para Haendel (muerto en l759). Haydn tuvo acceso a él y pidió se lo tradujeran al alemán. Texto narrativo que cuenta, bajo perspectivas racionalistas, cómo Dios supera el caos primordial, crea la luz, que separa de las tinieblas, como también separó la tierra y los mares, crea los peces y los animales terrestres y, finalmente, crea al hombre a su imagen y semejanza y le da una compañera: Adán y Eva ocupan la tercera parte de la obra. Los Arcángeles Rafael (bajo) Uriel (tenor) y Gabriel (soprano) llevan la narración, que el coro glosa en alabanzas al Señor por cada una de sus creaciones. La música que Haydn pone a semejante texto es grande, deliciosa, sencilla, lírica, hímnica, de alabanza y de honda y optimista humanidad, lo mismo en las voces solistas, como en las corales y en la glosa orquestal y la que más satisfecho la ha dejado. Con la base interpretativa de la Orquesta Sinfónica de Galicia y el excelente Coro de Cámara del Palau de Barcelona, más los solistas anunciados, bajo la dirección de Víctor Pablo, éste será sin duda uno de los platos fuertes del Festival Mozart.