Las cosas pequeñas

César Wonenburger REDACCIÓN

TELEVISIÓN

23 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

De entre todos los apartados del Festival Mozart, el que posiblemente ha logrado mantener un nivel más alto en todas sus convocatorias es el destinado a los liderabende. Estas sesiones son casi la única oportunidad que tienen los aficionados gallegos de estar en contacto con los mejores cantantes actuales. ¿Qué otro barítono, ahora mismo, es capaz, como Dietrich Henschel, de subirse a un escenario para interpretar Die Soldaten de Zimermann, una de las obras más complejas y fascinantes del teatro musical del siglo XX, y pocos días después sumergirse en las densidades de esa cumbre que es el Winterreise schubertiano? En España desde luego ninguno; y mucho menos en Galicia, donde ni siquiera existe una verdadera escuela de canto. De ahí la grandeza de poder tener en el Rosalía, un teatro concebido para intimidad, para las cosas pequeñas, a cantantes como el propio Henschel, o como su compañera en el delicioso recital dedicado a Hugo Wolf, la soprano Michaela Kaune. Henschel es un intérprete idóneo para Wolf, un compositor que revela como pocos la importancia de la intensidad sonora y la riqueza de coloridos. El canto matizado del barítono alemán, dueño de una voz importante, muy bella, que él proyecta magníficamente, es el instrumento ideal para exponer las luces, ese humor desenfadado, y las sombras de la tragedia contenidas en las canciones de un compositor que reivindicaba el valor autónomo de la música frente al poema. A su lado, Michaela Kaune constituyó una grata revelación: hermoso timbre para una lírica con agudos fáciles, bien colocados, en la que destaca la franqueza, la naturalidad de la expresión. Contribuyó al éxito de esta sesión de música pura el pianista, Fritz Schwinghammer. Lástima que no hubiese más público. La ocasión bien hubiese merecido un lleno. Festival Mozart. Teatro Rosalía. Obras de Hugo Wolf. Dietrich Henschel, barítono. Micahela Kaune, soprano. Fritz Schwinghammer, piano.