«No tengo ninguna necesidad de explotar el despiste»

Mercedes Rodríguez MADRID

TELEVISIÓN

La actriz asegura que nunca se ha hecho la cirugía estética y explica: «Yo me pongo mi espadrapo en la nuca y ya está»

06 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

A sus 73 años se mantiene como uno de los personajes que gozan de mayor favor popular, el segundo más querido de España tras la Reina, según algunas encuestas. El próximo sábado debuta como conductora de Cine de barrio . Está de moda, con su espontaneidad y despistes incluidos, que ya son una seña de identidad de Carmen Sevilla. -¿Cuál es el secreto para mantenerse con esa estupenda imagen pasados los 70? -Siempre que lo digo suena a cachondeo pero es la Buchinger de Marbella, que me da vitalidad, seguridad y salud; lo importante en esta vida, estar bien por dentro. -¿Qué le anima para estar siempre tan risueña? -El público, el trabajo, que me da ilusión y ganas de vivir. Hay que estar siempre haciendo cosas, es un consejo que doy a las personas que tengan mi edad. A mi me falta mi ser más querido que es mi marido, Vicente Patuel, pero hay que luchar por mantener la ilusión a estos años. -Y además nunca ha acudido a la cirugía estética ... -No, yo me pongo mi esparadrapo en la nuca y ya está. Lo saben los peluqueros y maquilladores que no me he operado, pero respeto a quienes lo han hecho. -¿Y para el buen humor, ¿qué receta daría? -Estar sana. Cuando murió Vicente yo estuve muy mal y creía me iba detrás de él. Le echo mucho de menos, pero aquí estoy, sola en casa, con mis tres perritas. Yo he tenido mucho más de lo que hubiera podido desear. -¿Qué cree que ven los españoles en usted? -Un don que Dios te da y la suerte, porque hay personas mejores que yo y no han tenido tanto cariño del público. -Mucha gente piensa que explota sus despistes, que a veces no son naturales. -Un día me dijo Jesús Hermida que yo había hecho una escuela del despiste desde 1991, cuando volvía a trabajar en televisión. Después de mi ya se podían equivocar todos los presentadores y lo ven normal. ¿Qué si yo exploto el personaje? Hay tantos que explotan tantas cosas... Pero no, no tengo necesidad de explotar nada, lo que ocurre es que después de 25 años sin hacer televisión volví de la mano de Valerio Lazarov y para un programa en directo, Telecupón , pues dime tú. Tenía más de 60 años y, claro, era natural que me equivocara.