Ladillas del corazón

TELEVISIÓN

26 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

PALABRAS DE Lequio a propósito de la tangana protagonizada entre dos hermanos de David Bustamante y unos vecinos de San Vicente de la Barquera. Las dijo para subrayar a sus contertulios en Día a día (Telecinco), con María Teresa Campos al frente, cuando atribuían estos malos rollos a envidias por la fama. Según él, a todos les tocó padecer los improperios de las «ladillas del mundo del corazón». La frase tiene miga en ese contexto. Incluso es original, ya que hasta ese momento la ladilla era sólo un «insecto anopluro, parecido al piojo, que vive parásito en las partes vellosas del cuerpo humano, excepto en la cabellera». Estos filósofos por horas, también parásitos de ese mundo del corazón sobre el que ironizan (pero del que viven qtkgas), resultan jugosa salsa catódica. Está uno con la tele en sonido ambiente, escucha que si David Bustamante lleva fatal el incidente (no participó, ojo), que si los hijos son unos cielos según la madre y que estas peleas son cosa normal, que si Cantabria es un paraíso, en fin. Con María Teresa mostrando su lanza contra los carroñeros que hacen de esta bronca el suceso del siglo por la simpleza de llevar ese apellido uno de los bandos. O sea, más surrealismo de barrica. Por fortuna, Lequio puso la guinda: Ladillas del corazón, que gran título para una novela...