La actriz estrena hoy en España la película en la que da vida a la poeta Sylvia Plath
18 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Gwyneth Paltrow pone rostro a Sylvia Plath. La actriz ha trabajado su acento para asumir la personalidad de la poeta norteamericana en el drama dirigido por Christine Jeff que hoy se estrena en España, Sylvia . La rubia intérprete, que desde que se alzó con el Oscar por Shakespeare enamorado no ha tenido muchos aciertos profesionales, estuvo a punto de abandonar la película por la crisis que sufrió tras la muerte de su padre. Afincada en Inglaterra, Paltrow, casada con el cantante del grupo Coldplay Chris Martin, será madre dentro de tres meses y dejará el cine por una larga temporada. -Usted ha dicho que 'Sylvia' fue una experiencia catártica. -Sí, fue muy difícil de rodar, ya que durante todo el tiempo me sentí como el personaje. Pasaron bastante semanas hasta que volví a ser yo, y esto me deprimió bastante. -¿Cómo consiguió librarse de Sylvia Plath? -Fue muy raro. Tuvimos dos semanas de descanso por Navidad, luego volví a filmar y después empecé otra película con Jude Law. Pasaron bastantes meses hasta que conseguí liberarme completamente de la personalidad de Plath. Tenía previsto hacer otras dos trabajos en ese periodo de tiempo, pero no tuve fuerzas. Tuve que cancelar las dos propuestas porque no estaba preparada, necesitaba descansar, mirar dentro de mí y procesar lo que me ocurría. -¿Cree que Sylvia Plath se enfrentó a la vida como lo hizo usted para superar la crisis personal que sufrió? -No. Pienso que ella siempre estuvo peleando consigo misma. Yo no lucho de esa manera. -¿Cómo afectará su matrimonio y el nacimiento de su primer hijo a su carrera? -De momento, me tomaré este año sabático, luego, ya veremos que sucede. -Parece tenerlo todo. -Puede que esa sea la perspectiva que el público tiene de mío, pero he vivido cosas muy difíciles. En estos momentos me tomo la vida de otra manera, antes puede que fuera más superficial, mientras que ahora me siento más auténtica. Nunca tuve la necesidad de buscar la felicidad a través de un premio o por conseguir el vestido que me quedara perfecto. -En un momento del filme su personaje dice que «los americanos tienen que destruir, ese es su destino». -Resulta irónico que en el momento en que vivimos sea Sylvia Plath quien diga eso, porque es exactamente lo que estamos haciendo. Los estadounidenses creen en la idea de reconstruir, pero hemos llegado a un punto en el que esa actitud puede no ser saludable. George Bush es una vergüenza para América porque no tiene consideración por el resto del mundo. Parece que para él y sus amigos lo único importante es seguir haciéndose más rico a expensas de un país, del medio ambiente. -Usted lee mucho. -Sí. Me gustan muchos escritores de periodos distintos. Siempre que puedo estoy con un libro en las manos. -¿Tiene antojos? -Algunas veces. No suelo comer azúcar porque no me sienta bien, pero ahora, de vez en cuando, no puedo resistirme.