«El 11-S cambió toda la novela»

Carmen Romero MADRID

TELEVISIÓN

La novelista reflexiona sobre Oriente Próximo en «Hombres de lluvia», una historia de intriga y desarraigo ambientada en Beirut

24 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Cuatro años después de ganar el premio Planeta con Mientras vivimos, la escritora y periodista Maruja Torres regresa al panorama literario con la novela Hombres de lluvia, que combina una historia de desarraigo y secretos con su personal reflexión sobre el conflicto de Oriente Próximo. La acción se desarrolla en Beirut, «una ciudad en perpetuo cambio, con señores feudales y Parlamento; el lugar ideal para una intriga», en palabras de quien fue reportera durante la Guerra del Líbano. -Beirut es lo que hizo Occidente en Oriente. Tiene un déficit billonario, y lo poco que producen es para los jeques del Golfo. Es lo más parecido a la privatización de una ciudad y, sin embargo, hay algo que te atrapa cuando te metes en un café o miras por la ventana. -A esa ciudad llega el protagonista, Malcolm. -Es mi primer protagonista masculino, un chico que llega al Beirut de 1998 para trabajar como ayudante de un orientalista, y se encuentra con una serie de laberintos e intrigas que le convierten en un hombre. A través de él vemos la ciudad con los ojos de un extranjero. -¿Qué visión de Oriente Próximo transmite la novela? -Hay un personaje secundario, un palestino, que se refiere a «tiempos de incertidumbre». La primera intifada fue la más tranquila, en la segunda los hermanos pequeños de los muertos querían venganza. Mañana, que es viernes, después del asesinato del líder de Hamás, va a ser tremendo en todas las mezquitas. El mundo se encamina hacia una polarización fanática: sólo con pensar que George Bush y José María Aznar rezaban juntos antes de reunirse, se me ponen los pelos de punta. -La dureza de este tema es un cambio radical después de «Mientras vivimos». -El Planeta me ha servido para poderme pagar el proceso de escritura de una novela complicada. Hombres de lluvia iba a ser una historia de amor, pero los atentados del 11-S y las muertes de Terenci Moix y Vázquez Montalbán cambiaron su curso. -¿Ha sido muy difícil? -Siempre es doloroso escribir sobre cosas hondas, pero sirve de terapia sin ir al psicoanalista.