26 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

RESULTÓ lo previsto: Geniales es televisión de otro tiempo. Como mínimo, un formato antiguo. Como máximo, naftalina en ebullición. Por supuesto que eso no implica rechazo a los homenajeados por el nuevo espacio de La Primera, que Concha Velasco, Carmen Sevilla o Sara Montiel, se merecen todo el respeto por sus trayectorias artísticas (al margen las trapalladas maritales de la Montiel, claro). Ocurre que se nos vendió la ilusión de un lavado de cara radical en la parrilla de La Primera, y en esto que en el prime time de los martes nos atiborran con más de tres horas de nostalgia megamix (es que dan de todo, mucho rancio...). La señora Velasco es artista de indiscutible valía y reconocida versatilidad, y seguramente merezca uno y mil homenajes, pero la televisión es otra cosa. Salvo que La Primera este interesada en asegurarse el target al límite de la tercera edad (y por tanto especializarse en esa dirección), o lo prometido de dar mayor protagonismo a la cultura es camelo, o Geniales es herencia del equipo anterior. Claro que, si así fuera, con cargárselo o buscarle otra ubicación, santas pascuas... Nada nuevo propone. Desfilan amigos afirmando lo estupendo que es el homenajeado, sus cualidades, en fin, que después del personaje, el caos. Los homenajes debieran ser cosa más perenne y la tele sólo es humo.