El Salón del Cómic apuesta por lo femenino en su séptima edición

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La cita coruñesa dedica por primera vez un espacio a una artista, Ana Miralles Una recopilación de ilustradores portugueses recuerda la revolución de los claveles

16 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?ajo la atenta mirada de Carpanta. Con la supervisión de la Mujer Maravilla y del personaje italiano Rocco Sigfredi. Cerca de Lucky Luke. Así echó a andar la séptima edición del Salón del Cómic coruñés, que permanecerá abierto hasta el próximo 22 de agosto. Este año, el Kiosco Alfonso acoge por primera vez la obra de una mujer. Se trata de Ana Miralles, una madrileña de 45 años con más de dos décadas en primera línea de los pinceles. Eva Medusa es el personaje que la consagró en 1991 y que le abrió las puertas de los principales mercados europeos e incluso del americano. Miguelanxo Prado, coordinador de la muestra, se congratuló especialmente de su presencia en el certamen. «Su incorporación supone la normalización del fenómeno de los cómics. Al dibujo se llega normalmente después de pasar por la lectura y ello supone que Ana Miralles es la exponente de la incorporación de la mujer a este sector antes dominado mayoritariamente por hombres», cuenta. Evocación Pero la singularidad del Salón del Cómic reposa también en el homenaje a la revolución de los claveles portuguesa. En el treinta aniversario del pacífico levantamiento de los lusos, el Salón del Cómic ha recuperado una muestra del Centro Nacional de Banda Desenhada de Amadora. Allí se rinde homenaje no sólo a la reacción popular, sino también a la evolución de las historietas en el país vecino. Especial será también la cita con Vicente Segrelles, un veterano de 64 años aún en activo, que popularizó la serie de El mercenario . La representación gallega correrá a cargo del arousano Fernando Iglesias, un autor de variopinta creación que llega incluso a escenas propias del manga, aún con viñetas de tinte más clásico.