«Tengo capacidad para hacer un buen papel dramático»

Angélica Martínez LOS ÁNGELES

TELEVISIÓN

El grotesco Chandler de «Friends» vuelve a compartir protagonismo con Bruce Willis en la secuela de «Falsas apariencias», que se estrena en España

29 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Después de una década encarnando a Chander en la mítica serie Friends, Matthew Perry se enfrenta a la realidad de Hollywood sin sus cinco grandes amigos. Consciente de la dificultad de encontrar buenos proyectos cuando directores y productores siempre le ofrecen papeles similares a su alter ego en la producción televisiva, el actor estrenó ayer en España la secuela de Falsas apariencias, una alocada comedia que en su día cosechó un gran éxito y en la que vuelve a compartir protagonismo con Bruce Willis. Atrapado durante un tiempo en el mundo del alcohol y las drogas, Perry asegura haber superado una situación que estuvo a punto de costarle la vida. -¿Se ha convertido en un actor cómico más de gestos que de diálogos? -Así me considero. Nunca pensé en esa faceta interpretativa hasta que hice la primera parte de Falsas apariencias. Siempre he admirado a Buster Keaton y Chevy Chase y creo que lo peor que le puede suceder a un actor cómico es actuar con el piloto automático. La meta es conseguir que en el rodaje se repita una escena que no se grabó bien porque el cámara se estaba riendo. -¿Prefiere eso al humor verbal? -Me gustan ambas formas de trabajar. Si estás metido en una situación como la de Falsas apariencias, donde lo que sucede es superior a la vida misma, con gente disparándote por todas partes, puedes llevar la comedia al límite de lo creíble. Son detalles que convierten una simple comedia en una gran película. Por eso decidí volver a interpretar a este personaje. -Vuelve a compartir protagonismo con Bruce Willis. ¿Era necesaria una secuela? - Falsas apariencias es una gran película, fantástica, y quizá no había necesidad de hacer una segunda parte, pero cuando nos ofrecieron la oportunidad y todo el mundo se comprometió me pareció una idea fantástica. Creo que esta segunda parte es más divertida que la primera porque todos conocemos muy bien a nuestros personajes. -¿Ser un actor cómico le impide interpretar papeles dramáticos? -Supongo que sí, pero el humor es parte importante de mi personalidad y estoy contento con mi carrera. Desde luego me encantaría interpretar películas más oscuras, de mayor contenido, porque siento que tengo capacidad para hacer un buen papel dramático. No existe el actor que quiera estar siempre haciendo el mismo papel, tenemos que superar el listón, marcarnos metas, retarnos. -Su carrera está marcada por diez años como Chandler en «Friends». ¿Ha terminado pareciéndose al personaje? -No soy tan divertido como Chandler, que tenía un gran equipo de guionistas escribiendo para él. Pero somos algo parecidos. Al principio, los productores nos preguntaron a cada uno cómo queríamos que fuera nuestro personaje. Yo les pedí sentido del humor porque no me sentía cómodo dando vida a alguien que no fuera divertido.