26 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

COMPRENSIBLE, pero de digestión complicada. Refritos, reposiciones o repeticiones, todos iniciados con la sílaba «re» y la clara intención de rellenar la parrilla navideña, la quincena que va del 24 de diciembre al 6 de enero, en el que la ciudadanía, aunque por razones climáticas tienda a estar más en sus hogares, asume demasiados compromisos como para prestar una atención extraordinaria a la televisión. Si a eso sumamos los compromisos laborales de las emisoras y el tópico de que es tiempo de hacer memoria del 2004, se hace raro encontrar algo original y novedoso para llevarse a los ojos. Hasta en cuestiones cinematográficas son contados los filmes que no se hayan emitido en otras ocasiones. Por ahora se notó más en la oferta del sábado y del domingo, en la que para más INRI no hubo jornada de Liga, un recurso que da para mucho. Un par de festivos seguidos en los que, por lógica gastronómica, los adultos se habrán mazado los estómagos con las consiguientes resacas y derivados. Total, un tiempo anodino para excelencias televisivas. Otra cosa son los chavales, con propuestas para dar y tomar. La excepción fue el prime time del domingo con tres emisiones claramente a la greña. Se despedían dos sitcom de éxito como Siete vidas (Tele 5) y Mis adorables vecinos (Antena 3), mientras La Primera daba 800 balas . de Álex de la Iglesia.