«Por la noche me despertaba dando puñetazos al aire»

Angélica Martínez LOS ÁNGELES

TELEVISIÓN

Después de su Oscar por «Boys don't cry», Hillary Swank aspira a repetir premio con «Million dollar baby», un filme en el que encarna a una boxeadora, un mundo que desconocía

03 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Hillary Swank ganó un Oscar por Boys don't cry y ahora lucha por lograr el segundo con Million dollar baby, la nueva y aclamada película de Clint Eastwood que hoy se estrena en España. En ella la actriz da vida a Maggie Fitzgerald, una mujer que llega tarde al mundo del boxeo, donde triunfará gracias a su tesón. Un trabajo que destila talento, entrega y sensibilidad por parte de una actriz poco común en el paraíso de Hollywood, que llegó hace 12 años a Los Ángeles para dormir durante algún tiempo con su madre en una camioneta y que prefiere un buen papel en una película poco comercial a una macroproducción sin sustancia. -¿Qué tal se le da el boxeo? Creo que estuvo tres meses entrenando duro para hacer su personaje en «Million dollar baby». -Jamás había boxeado y no lo entendía. Creo que uno no respeta lo que hace otra persona hasta que no te metes en su piel aunque sea por un momento, pero en cualquier caso no soy una gran aficionada a ese deporte porque no veo el atractivo de golpear y que te golpeen, aunque disfruté mucho rodando la película. -¿Fue a ver peleas de hombres y mujeres en el cuadrilátero? -Sí, y muchas. Durante esos tres meses viví, dormí, comí, y bebí boxeo. Por la noche me despertaba dando puñetazos al aire o a mi marido. Afortunadamente, Chad tiene un gran espíritu como sparring. Pero creo que es importante resaltar que esta película no es sólo boxeo sino un estudio de las relaciones humanas. -La historia gira en torno a las relaciones que se establecen entre los personajes de Morgan Freeman, Clint Eastwood y el suyo. ¿Por qué es tan difícil a los seres humanos relacionarse entre ellos? -Supongo que falta comunicación, sobre todo en la convivencia. En mi caso tengo una gran relación con mi marido, Chad Lowe, y obviamente funcionamos sexualmente como pareja, pero eso no lo es todo. La comunicación, el respeto y creer en la otra persona son muy importantes. -¿Cómo se sintió cuando tuvo que cambiar su cuerpo para interpretar el personaje? -Muchos me preguntaban si me sentía masculina porque gané casi diez kilos de músculo, pero los cambios físicos fueron muy interesantes para mí porque aprendí mucho sobre mi cuerpo y mi mente. Mientras mi cuerpo empezó a ser mas fuerte me sentí muy poderosa; no me refiero a la típica chica de acción que da patadas, sino enriquecida como persona. Me di cuenta que mi cuerpo era una máquina que tenía que respetar. Siempre he sido atlética, pero no sabía nada de boxeo y de lo que podría hacer con tu cuerpo. -¿Sorprende Clint Eastwood como actor y director? -Muchísimo. Amo a Clint, todo lo que se dice de él es cierto. Esperaba mucho de Clint y no me ha defraudado. Laura Linney y Kevin Bacon me dijeron: «Espera a trabajar con Clint, es la mejor experiencia que vas a tener en tu carrera». Es un hombre excepcional, jamás existirá otro igual, su talento hace que todo el mundo se sienta confortable a su alrededor y su capacidad como director es inmensa. No sabes nunca que te esta dirigiendo y cuando ves la película te das cuenta que todo lo que tu has hecho es obra suya. -¿Cuál es su película favorita de Clint Eastwood? -Me gustan muchas, es difícil elegir una. Pero me gustan Dirty Harry, Sin perdón y Los puentes de Madison, pero creo que su trabajo en Million dollar baby es el mejor que ha hecho.