BUENOS tiempos cuando TVE producía espléndidos seriales en formato y tempo cinematográficos, a la altura de las mejores televisiones europeas, siempre tomando como referencia a británicos e italianos. No es nostalgia, es una constatación. Ahora es más barato producir material fungible, de usar y tirar, por mucho que aseguren lo contrario. En 1991 encargaron a Manuel Gutiérrez Aragón El Quijote, con Fernando Rey en la piel de Alonso Quijano y Alfredo Landa como Sancho. Once años después, el mismo director filmaba en formato largometraje la notable El caballero Don Quijote participada por TVE, con Juan Luis Galiardo vistiendo al hidalgo y Carlos Iglesias al escudero. A partir de hoy y durante los dos próximos jueves, la pública las ofrece como lo que son, un regalo a la calidad y una reivindicación de la televisión de altura aunque sea con algunos años encima. Relevan a Cuéntame... y competirán con la película de Antena 3 y la ¿telerrealidad? de Gran hermano VIP en Tele 5. Son aptas para el público familiar aunque entren algo tarde en relación a los chavales, pero imaginemos que se hacen con el liderazgo del prime time. Al margen razones coyunturales (el año del cuarto Centenario con una publicidad agobiante) significará que la audiencia añora la buena tele.