NO TODO en las cadenas privadas es hacer caja. Buscando con lupa, en sus parrillas a veces se cuelan formatos de programa interesantes. Su originalidad suele ser escasa, pero rompen la línea habitual. Como por ejemplo Espejo público , en Antena 3, que presenta Sonsoles Suárez, la hija del ex-presidente Adolfo Suárez. Es como un digno clon de Informe semanal, a la caza y captura del tema insólito o del reportaje curioso. Este domingo, el espacio emitió el reportaje de El milagro de Almanjazar en torno a la iniciativa del maestro flamenco Antonio Vallejo, que además ejerce como dinamizador cultural en ese pueblo andaluz. Habremos visto docenas de casos por el estilo, pero tan ocupada anda la tele con trapalladas menos gratificantes, que supo a gloria. Por emotivo. Vallejo tiene su academia de baile en la que aprenden docenas de chavales. Cuenta que es una manera de paliar la delincuencia juvenil y de abrir puertas de futuro a familias castigadas por el paro. Los testimonios iban en esa dirección. Incluso algunos alumnos ya trabajan su arte en las cuevas del Sacromonte granadino. Con lo fácil que es producir contenidos por este estilo y dar a conocer a la sociedad anónima, ésa que da mil vueltas a quienes desfilan por las teles aireando a gritos sus miserias y encima cobrando por ello. No reivindicamos una televisión disneysiana, pero más humana tampoco parece un disparate.