Entrevista | Jacinto Ruiz El autor se reconoce influido por el periodismo y asegura que la pasión y la verdad son los grandes motores del mundo
20 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?acinto Ruiz da a conocer hoy, a partir de las ocho de la tarde, su primera novela, Canción para un engaño (ediciones Laverde), en el Ámbito Cultural de El Corte Inglés en A Coruña, presentado por Bieito Rubido. -Creo que un buen argumento, sin el estilo preciso, puede convertirse en una mala historia. Una novela es un sueño que se cede a quien lo quiera utilizar; a partir de ese momento es su verdadero dueño. Lo hace suyo y lo disfruta o lo sufre, según el escritor sea capaz de hacérselo sentir. Sería muy pretencioso que en mi primera novela tratase de compararme con cualquiera de esos dos grandes escritores, pero de semejarme a alguno pienso que por mi propia profesión periodística sería más factible a Arturo Pérez Reverte. De momento, trato de ser fiel a mí mismo, que no siempre es una tarea fácil. -¿Acepta la definición de «thriller amatorio»? -Es un apartado en el que no había caído, pero podría servir. En realidad, Canción para un engaño es la historia de dos hombres en parecidas circunstancias, con distintos destinos, que en buena parte se deciden por su propia concepción del mundo que les toca vivir. Es un cruce de caminos, donde la verdad busca imponerse al engaño y acaba sucumbiendo. -En la novela aparece un reportero de sucesos. ¿Le ha influido su trabajo de periodista? -Sin duda, porque he conocido a varios y muy buenos. Creo que el reportero de sucesos es una de las figuras más significativas de esta profesión; busca, investiga y escribe una información que, en muchos casos, es la noticia más leída del periódico. La calle es su reino, sólo acude a la redacción para dar forma a su novela de cada día. -¿Qué público busca? -Al lector más inteligente y sensible. Me gustaría estar en todas las quinielas y preferencias, pero eso es imposible. Me conformaré, por ahora, con que los que decidan leer la obra la disfruten y que, además, sean muchos. La novela recoge un mundo de adultos y creo que ellos son el público elegido. -¿Está muy difícil publicar para un autor que llega? -Sí, sí, es complicado. Si no eres muy conocido, es difícil que tengas un éxito de ventas, y si no es así, el editor no quiere arriesgar. En este sentido debo dar las gracias a Laverde y su decisión de publicarla. -¿Qué le da la literatura que no le dé el periodismo? -Un campo donde moverme con distintas presiones. La narración es más libre, más imaginativa, no está sujeta a la necesidad del hecho comprobado, ni a la urgencia, ni a la lucha por ser el primero en contarlo. La novela puede ser una verdad no demostrable, vestida de ficción, o una ficción que trata de reflejar una vida que se convierte en realidad. -En su novela hay enredos sexuales, violencia, avatares policíacos... ¿Sexo, dinero, amor, religión, familia... Cuál es el gran motor del mundo? -La pasión y la verdad. Lo demás son ingredientes que pueden hacernos la existencia más adaptada a las necesidades de cada uno. -¿Qué ocurre si no pasa nada con su novela? -Acabaré la que estoy escribiendo y reviviré la experiencia de que pueda gustarle a la gente, la lea y la sienta como suya. -¿Y si se convierte en un nuevo autor de culto? -Es muy complicado poder dar ese salto con una sola novela, pero... si ocurriese no cambiaría nada mis proyectos. Lo fundamental es disfrutar escribiendo historias.