Soderbergh homenajea al cine negro

Úrsula Moreno CORRESPONSAL | BERLÍN

TELEVISIÓN

09 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

El Festival de Cine de Berlín calentó ayer motores con el estreno del homenaje que Steven Soderbergh ha querido brindar al cine negro con The Good German ( El buen alemán ), antes de darse hoy el ansiado baño de glamur con The Good Shepherd de Robert de Niro, que protagonizan estrellas de la talla de Angelina Jolie o Matt Damon. Esta cinta sobre los orígenes de la CIA será una de las firmes candidatas a hacerse con el Oso de Oro entre las 22 películas que compiten en la sección oficial de esta 57 edición del certamen de cine que no ha hecho más que empezar. Pero la segunda obra que firma como director traerá sobre todo algo del indispensable glamur de Hollywood a un Berlín que quiere ver desfilar sobre la alfombra roja a estrellas como el propio De Niro. Ayer ya satisfizo el apetito de los periodistas Soderbergh, siempre dispuesto a hacer experimentos a la hora de llevar sus historias a la gran pantalla, como en el caso de El buen alemán , un homenaje a Casablanca y al cine de intriga y espionaje que llegará a los cines españoles el 2 de marzo. Aunque tampoco en Berlín ha sido acogida con el calor que se prometía su director -después del gélido recibimiento en Estados Unidos- la capital alemana parecía al menos el lugar idóneo para su lanzamiento mundial. El buen alemán se sitúa en el Berlín de posguerra, en 1945, convertido en una amalgama de escombros en donde cada uno intenta rescatar lo que puede de sus propias ruinas interiores mientras las potencias aliadas trazan el nuevo mapa germano. Uno de los logros del cineasta, un asiduo del festival, consiste en el perfecto ensamblaje de imágenes de archivo con los escenarios de Potsdam o Berlín, que prefirió recrear en Estados Unidos. El director de Traffic -por la que recibió un Oscar- se inspira en directores como Rossellini u Orson Welles, para presentar una prueba más de su instinto transgresor que ya sirvió hace 20 años con Sexo, mentiras y cintas de vídeo . Soderbergh obliga a George Clooney y Cate Blanchett a sobreactuar, a adoptar otro tono de voz, a soportar primeros planos mucho más largos frente a cámara. La gran decepción ayer fue la ausencia de Clooney, que parece abonado a Berlín, y que se excusó prometiendo que no faltará a la próxima cita.