Un Händel para el recuerdo

César Wonenburger

TELEVISIÓN

04 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Al Auditorio compostelano volvió, y ya era hora, el ambiente de las grandes ocasiones, el de aquellas jornadas inolvidables de los primeros noventa, cuando Galicia aún no se encontraba aislada del circuito internacional, y nos visitaban esas grandes orquestas que ahora debemos ir a escuchar a Valencia, Bilbao, Sevilla, Zaragoza, Las Palmas, Madrid o Barcelona. A cambio se dice que hemos ganado dos conjuntos propios, sí, pero es cierto que muchos preferirían tener uno solo que, como en el País Vasco, actuara semanalmente en varias ciudades, y se destinaran los otros recursos a ofrecer una programación con formaciones invitadas de auténtico fuste: todavía se recuerda, por ejemplo, la visita de Claudio Abbado con la Filarmónica de Berlín. Aunque, si de programaciones se habla, ésta que ofrece ahora el Via Stellae, centrada en el barroco, se ha convertido ya en la cita musical más relevante de Santiago. Como antesala de un mes repleto de manjares, Rinaldo Alessandrini y Simone Kermes, junto a la Real Filharmonía, han ofrecido un excelente monográfico mozartiano, aunque lo que seguramente permanecerá en el recuerdo será el célebre Piangeró haendeliano, del que Kermes realizó una interpretación próxima a lo sublime. La fama de la soprano alemana se basa, sobre todo, en el repertorio barroco, en el que algunos la comparan con la Bartoli por su facilidad para la coloratura, con esas velocidades de vértigo. De su faceta barroca, Kermes emplea la frescura, la libertad para ponerlas al servicio de un Mozart heterodoxo, en las antípodas de una Schwartzkopf, por ejemplo, pero que logra convencer por su capacidad expresiva: su Martern alle arten fue lo más logrado. Sería muy interesante poder oírle una Elettra o la propia Konstanze completas: quizá algún día en el Festival Mozart. Alessandrini borró el recuerdo de aquella pobre Zaide de hace unos años, al frente de una Filharmonía que se adaptó perfectamente, salvo algunos desajustes puntuales, al enfoque incisivo, a los fuertes contrastes de este director. Via Stellae. Real Filharmonía. R. Alessandrini, director. Simon Kermes, soprano.