«Matalobos» calienta motores

TELEVISIÓN

Un centenar de personas se presentan a las pruebas para elegir a figurantes de la serie policíaca que estrenará Televisión de Galicia el próximo mes de abril

14 ene 2009 . Actualizado a las 12:35 h.

«Ola, son Manuel, e traballo como policía local en Cambre. Son monitor de artes marciais e quero facer os meus pinitos en televisión». Esta era la carta de presentación de uno de los aspirantes a figurar en Matalobos, la serie policíaca de Voz Audiovisual que estrenará TVG el próximo mes de abril. Se buscaban sobre todo hombres y mujeres con conocimientos de artes marciales y con carné para conducir motos de gran cilindrada.

Manuel fue una de las cien personas que se desplazaron ayer hasta el Centro Cívico de Santa Cruz, en Oleiros (A Coruña) para pasar estas pruebas. Predominaban los varones sobre las féminas y nadie superaba los cincuenta años. Julio Longueira estaba solo en una mesa esperando su turno. De complexión fuerte, su cara recordaba a la de un conocido actor. «En el pub donde trabajaba me conocían como Van Damme» explicaba risueño. «Hice un poco de teatro y trabajé en una agencia de publicidad. Una amiga me dijo que iban a hacer un casting y vine a ver lo que pasa». Julio cumplía el perfil exigido. Lo demostró ante Marcos Vázquez, encargado de este proceso de selección, lanzando una calculada patada al aire, con perfecto estilo oriental y grito disuasorio incluido.

Un cambio vital

Con el entró Manuel, nueve años más joven y luciendo cresta en el pelo. Menos musculado que su predecesor, reconocía que era la primera vez que se presentaba a una prueba como esta. «Estoy estudiando Imagen y también trabajo en un gimnasio dando clases que combinan artes marciales y coreografías». Ante la sorpresa generalizada del auditorio comentó en voz baja: «de pequeño hacía yudo».

Alicia también tuvo su oportunidad. Con sus 41 años «quiero dar un giro a mi vida». Reconoce que su trabajo de administrativa no le llena y ha realizado en Madrid un curso para convertirse en asesora de imagen. Ahora quiere salir en la serie.

Pablo era el benjamín de la sala. Con apenas 19 primaveras se presentó a las pruebas porque vio la fotografía de su casa ilustrando una información sobre la serie. «Pensé que se trataba de una premonición y aquí estoy». La mayoría de los que presentaban a las pruebas lo hacían por primera vez, aunque algunos tenían experiencia, aunque fuese indirecta. «Mi suegra es figurante habitual de Padre Casares y me animó a venir. No soy profesional ni quiero serlo. Ahora estoy en el paro».

Casi todos habían llegado desde A Coruña, Oleiros y concellos del área metropolitana. Manel, de 29, era la excepción. Madrugó en Ponte Caldelas para conducir hasta Oleiros y demostró maneras. «No me importaría trabajar aquí, aunque se grabe en Mera y Santa Cruz».