La intérprete viguesa ha comenzado a rodar la tercera temporada de «Sin tetas no hay paraíso», la serie que la catapultó al éxito en toda España
11 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.María Castro no es una mujer de poses. Cercana, alegre, simpática y muy habladora, la dicharachera actriz viguesa vivía por y para la gimnasia rítmica, pero desde muy joven soñaba con la interpretación. Y como es de las que prefiere el «me equivoqué» al «por qué no lo he intentado», encontró la oportunidad en la televisión gallega con la serie Pratos combinados . Luego formó parte del reparto de la también ficción de la Sexta SMS , donde coincidió con Amaia Salamanca, con la que se reencontró en la exitosa Sin tetas no hay paraíso , exitosa producción de Telecinco de la que empezará a grabar la tercera temporada en abril, compuesta, en principio, por 13 capítulos. Incondicional de Jessica, su personaje en Sin tetas... , esta pelirroja intérprete de 28 años estrena el próximo viernes su primer papel de peso en el cine, Los muertos van deprisa . -¿Dónde está más cómoda, en el cine o en la televisión? -Me encanta la televisión. Es dura, pero te da una agilidad y trabajar en grupo de verdad. En una película compartes dos meses, yo llevo en Sin tetas no hay paraíso un año y cuatro meses y mis compañeros en la serie ya se han convertido en mi segunda familia. -¿Le ha cambiado la vida la serie? -Personalmente, no, pero profesionalmente ha sido un giro de 180 grados. Me ha dado un reconocimiento que antes solo tenía en Galicia, donde sí me paraban por la calle porque estuve cinco años en Pratos combinados . Me ha dado muchas oportunidades en publicidad, como modelo... El año pasado hice cinco desfiles y todo se lo debo a Jessica, una mujer que me apasiona. Es muy de extremos, ha pasado por todos los estados de ánimo: ha sufrido y ha hecho sufrir, se ha sentido humillada y la han humillado. El público ha conectado con ella. Todos hemos sufrido por amor y ella se hace querer porque es una chica dura, una mala simpática con mucha guasa. Además, como está enamorada del Duque, pues se lo perdonan todo. -¿Le afectaron las críticas que tuvo la serie en sus comienzos? -Creo que lo que más asustó fue el título, porque desde el tercer capítulo, cuando a mi personaje le meten en la cárcel, queda claro que estas chicas no son un modelo a seguir. -¿Qué me puede contar de la nueva entrega? -Las tramas son muy interesantes y hay dos nuevos personajes masculinos muy potentes a todos los niveles. -Claro, hay que cubrir la ausencia del Duque, interpretado por Miguel Ángel Silvestre. -El hueco de Miguel Ángel no lo puede ocupar nadie, ni en la serie ni en mi corazón porque ha sido un fantástico compañero. Se va a profundizar en la historia del barrio, en cómo les va a las chicas. Lo importante es que la base está hecha y es muy buena. -¿Qué le va a pasar a Jessica? -Pues espero que encuentre el amor.