Vuelven los Jackson. Después del culebrón por la muerte de Michael Jackson, el macrofuneral de despedida, el médico tramposo y suministrador de drogas ahora detenido, llegan los hermanos que buscan su sitio. No fueron suficientes los ríos de tinta y las entrevistas en televisiones estadounidenses y extranjeras (Antena 3 tuvo en DEC a Tito, muy bien pagado) después del deceso. Ahora los Jackson estiran el infortunio familiar con un programa de televisión, Los Jackson , muy al estilo del que hizo la familia Osbourne.
El proyecto comenzó hace poco más de un año. En el último trimestre del 2008, Bio le propuso a la familia hacer algo por el aniversario de la banda. Hace 40 años, Joe Jackson decidió explotar a sus pequeños para forrarse a través de la música y salir de su Gary natal. Lo logró. Sus hijos vendieron 250 millones de discos y recogieron premios por todos los rincones del planeta. Pero también tuvo que ver cómo su familia se rompía en mil pedazos. La historia de Michael es bien conocida. La subida a los cielos de la música, su lenta decadencia, los cambios de color en su piel, las acusaciones de pedofilia, los hijos, su matrimonio con la primogénita de Elvis Presley y un largo etcétera que ha dado de comer durante muchos años a los tabloides de medio mundo.
Los Jackson aceptaron en enero del año pasado que una cámara registrara los movimientos de los cuatro hermanos durante 24 horas en la preparación de un homenaje a sí mismos, desempolvando sus viejos éxitos. Pero todo cambió el 25 de junio. Michael moría y el creador de Moonwalker se convirtió en el eje central del programa, que cambió 180 grados. Ya no iba a ser un homenaje a la banda, sino al hermano perdido.
La muerte del pequeño de los Jackson sirvió para reunir al clan; pero también fue un punto seguido para que los enfrentamientos continuaran entre ellos. El objetivo en televisión no es otro que demostrar que se trata de una familia corriente, pero famosa, con un apellido que seguirá garantizando suculentos ingresos durante años.