Los logos y agradecimientos al final de los programas y las series permiten a las productoras ahorrarse dinero en material que utilizan en sus creaciones
29 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Las televisiones privadas llevan días dirigiendo su dedo acusador a TVE por una práctica vieja y habitual: el pase de títulos de crédito con marcas al final de una serie. El follón se ha montado con Gran reserva, el culebrón español de bodegueros que la pública estrenó hace tres semanas los jueves (22.00 horas).
Uteca, que agrupa a las cadenas comerciales, puso el grito en el cielo porque al final del primer capítulo «se incluyó la mención a 57 marcas comerciales». Creen que TVE «incumple gravemente» la ley, que prohíbe la publicidad en la pública desde el 1 de enero. En RTVE niegan la mayor y alegan que «son agradecimientos sin carácter publicitario o de patrocinio». En todo caso, en el segundo capítulo han ordenado retirar los logos -más fácilmente identificables por el consumidor- pero mantienen los nombres de las marcas, que se ven unos segundos al final del episodio.
El debate está servido y es nuevo. Pero no así la práctica, que se remonta a muchos años atrás y que está muy extendida. Empresas de ropa, coches o menaje prestan sus productos a presentadores y actores de la televisión. Es una cesión gratuita que ni se paga ni se cobra, y que las productoras compensan con los títulos al final del programa. En Bambú Producciones, responsable de Gran reserva , no entienden la polémica. «Fagor nos ha dejado una cocina y Mercedes un coche en el que viaja Tristán Ulloa en una secuencia y que si lo compramos hubiera costado 180.000 euros. En ningún momento se han enfocado las marcas. No hay beneficio material en este asunto. Ni pagamos ni cobramos, simplemente nos ahorramos un dinero y se lo agradecemos», insisten en la productora.
Recuerdan que «además de que es algo que hacen todos los programas y series -en el último capítulo de Acusados (Telecinco), por ejemplo, salieron en los créditos casi un centenar de marcas- ese tiempo no se computa como publicidad».
Dicen que a pesar de haber cerrado el contrato de la ficción con TVE «antes de entrar en vigor la nueva ley sin anuncios», han querido ser «escrupulosos». «Los dueños de una finca nos dejaron filmar en sus viñedos y nosotros les hemos cambiado el nombre. ¿Alguien cree que por salir unos segundos en los créditos van a vender más vino?» Además de marcas comerciales, la serie también incluye agradecimientos a instituciones. «Por rodar en Madrid te cobran muchísimo, pero el Gobierno de La Rioja se ha portado bien con nosotros y queremos tener un detalle con ellos».
Calcetines y ropa interior
Punto Blanco es una de esas 57 marcas que aparecen en los agradecimientos de Gran reserva . Han cedido calcetines y ropa interior a los actores de la serie, en este caso regalados porque son prendas que no se pueden reutilizar. No hay contrato publicitario de por medio. El único desembolso es lo que ha costado la ropa, «que no llega ni a mil euros», desvela la firma. Ellos no lo consideran publicidad. «¡Si las prendas ni siquiera se ven!
Otra cosa distinta es cuando en una serie el protagonista bebe una cerveza en botella y se ve la marca -eso es product placement -. Entonces sí se paga, pero las cesiones no». Punto Blanco cede prendas a muchas series ( Doctor Mateo, Pelotas -también de TVE-, Física o química ) «porque supone tener una presencia continuada a un coste relativamente bajo», pero saben que la mayoría de los espectadores ni siquiera se percatan de la marca «porque el 80% cambian de canal».