«El espectador quiere programas que no son propios de una cadena pública»
TELEVISIÓN
Afirma que TVE debe dar servicio al ciudadano sin renunciar a la audiencia
03 abr 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Fernando Navarrete (A Coruña, 1939) ha escrito la historia del entretenimiento televisivo en España. Bajo su dirección y realización nacieron en los setenta programas como Estudio abierto, Fantástico, Segunda oportunidad, Directísimo y Esta noche... fiesta, entre otros. Desde el 2012 es miembro del consejo de administración de RTVE y acaba de participar en la evaluación de proyectos del Máster en Produción e Xestión Audiovisual, título de la Universidade da Coruña que organiza la Fundación Santiago-Rey Fernández Latorre.
-Una televisión pública que debe regirse por un servicio a los ciudadanos ¿debe guiarse también por la audiencia?
-La televisión pública no tiene como objetivo ganar dinero, pero eso no quiere decir que no deba intentar llegar a la máxima cantidad de espectadores posible. La competencia con las privadas es muy difícil de definir. Conjugar temas útiles para el ciudadano y una gran audiencia es una misión muy compleja. Es más fácil hacer televisión pública que privada. En la privada cuando haces un programa tu objetivo es la audiencia y no hay otro. Y después, si también tiene calidad, mejor. Y si además cumple un servicio para la ciudadanía, mejor. Pero el primero es la audiencia.
-¿A qué se atribuye la caída de audiencia de TVE?
-Viene desde hace una década y yo la atribuyo a que las cadenas privadas han trabajado cada vez mejor para atraer la audiencia y se la han quitado a TVE. Por una parte, hay menos espectadores y cada vez más gente dedicada a otras cosas, como los ordenadores. Y los espectadores que han permanecido fieles a la televisión se decantan por un tipo de productos que no cumplen los objetivos de una televisión pública, por lo que esta se ha ido quedando atrás. Además, las privadas han hecho un gran esfuerzo en conseguir series y telenovelas y han conseguido quitarle a TVE programas de éxito que hacían que su tarde estuviera bien situada. En la mañana y la noche pasó algo similar. También aparecieron cadenas nuevas con mucho ímpetu y la han sobrepasado. ¿Por qué ha caído? Diría que entre todos la mataron y ella sola se murió.
-«Alfombra roja» ha sido uno de los programas más criticados últimamente. ¿Es un espacio que debe tener una televisión pública?
-Es un programa de entretenimiento familiar para el sábado por la noche a la moda de TVE, un programa muy antiguo a cargo de un profesional de reconocido prestigio. Y TVE lo acepta pensando que es un programa de un coste bajo, porque no tiene dinero suficiente para hacer todo lo que tiene que hacer. Creo que la mala organización de la que hablan las críticas del primer programa se debe a que era en directo y yo, que mi especialidad son los espacios en directo, sé que en estos casos es imprescindible la preparación. Pero tengo que salir en su defensa como persona de TVE y también como profesional. Me parece injusto machacar a quienes hacen el programa. Si a la audiencia no le gusta, habrá que arreglarlo, pero no veo ninguna razón para que no esté en una televisión pública.
-Muchos de los programas que usted realizó pertenecen a una época de la televisión en España que está idealizada. ¿Era tan bueno lo que se hacía entonces?
-En aquella época había una sola cadena y lo primero era la calidad. Los personajes que iban a los programas eran los números uno. ¿Quién iba a La clave, de Balbín? El número uno. Si hablamos de Estudio abierto, iba el primer hombre que había llegado a la Luna, el escritor que había ganado el Nobel... Los cinco artistas de Esta noche... fiesta eran cinco hits en el mundo. Aquella era una televisión que los profesionales disfrutábamos más al hacerla, porque nos olvidábamos de que tuviera que verla mucha gente. Hoy se sufre mucho buscando los resortes para que no caiga la audiencia ni un momento. ¿Qué importa hoy que un programa esté mal iluminado? Si te da un 25 % de audiencia, el próximo día ilumínalo igual, no cambies nada.