Sillón-Bolt

Beatriz Pallas ENCADENADOS

TELEVISIÓN

23 ago 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Justo a tiempo para capear el otoño anticipado en pleno agosto, llega el desembarco deportivo a la tele. El espectador ya puede refugiarse en el placer del sillón-ball, esa disciplina de salón que se practica plácidamente acomodado en postura horizontal. Con el regreso de la Liga, a cuyo partido en abierto pone hoy La 1 la alfombra roja de su mejor prime time, muchos invocan la épica de ese fútbol que vuelve a casa como una apisonadora que todo lo eclipsa.

Pero el resto de los deportes existen, aunque vivan relegados en canales secundarios. El Mundial de Atletismo, en Teledeporte; el inminente Eurobasket, en Cuatro y Energy. La lluvia intempestiva hizo de ayer el día perfecto para una sesión de sillón-Bolt, esa cita cíclica con la velocidad en estado puro que permite que el espectador, mientras aguarda el vuelo del Rayo, se rinda a la hipnosis de la pértiga, el lanzamiento de peso y el salto de longitud. Incluso cuando arranca al ralentí y se deja ir en los últimos metros, ver al atleta jamaicano quemar el hectómetro por debajo de los diez segundos es un espectáculo televisivo de primera. El ritual se repite hoy con la final de los 100 metros, que garantiza al canal un pico de audiencia como en las grandes ocasiones. Si su carrera en la final de Londres 2012, también en Teledeporte, fue el programa más visto en la historia de las temáticas, el duelo Bolt-Gatlin será hoy la dieta milagrosa: promete quemar calorías por ósmosis a través de la pantalla.