Jesús del Pozo, Juan Duyos, Lemoniez y TCN han sido los primeros en pisar las tablas.
17 sep 2007 . Actualizado a las 23:45 h.Con la colección Sol y Sombra, diseñada por Jesús del Pozo, se inauguró la cuarenta y seis edición de Pasarela Cibeles, cita madrileña con la moda en la que durante una intensa semana treinta y seis diseñadores mostrarán sus propuestas.
El veterano creador madrileño Jesús del Pozo apostó por los contrastes, con unas prendas más luminosas para el día, y tardes más suaves. Los contrastes llegan también a las formas, con pantalones tremendamente estrechos o muy anchos, sin término medio, en los que el tiro llega casi a la rodilla.
Del Pozo ha trabajado mucho cada una de sus piezas, con vivos, bordados de pedrería »muy españoles«, según el diseñador, que apuesta también por lo monocromático y propone a la mujer vestida del mismo color de arriba a abajo, incluidos los zapatos con cordones y grandes plataformas.
Naranja, rojo, gris, crudo, negro y rosa- también color del perro que acompañó a una de las modelos- en una de las colecciones más jóvenes de Del Pozo que ha dado también gran protagonismo a las transparencias, con juegos más suaves y disimulados de día que se exageran para la noche.
Juan Duyos
En esta ocasión han sido las fuerzas sobrenaturales representadas en el «Tótem» las que han guiado al creador Juan Duyos en las líneas de sus propuestas. En el entorno creado por Duyos también tienen cabida la americana de la fotógrafa Diane Arbus o los colores y trazos de la pintora Georgia O'keeffe llevados a unas prendas de siluetas totémicas, amplias, de faldas extremadamente cortas y estrechas con volúmenes que crecen en las partes de arriba.
Tops creados a partir de canesú que se prolonga hasta la cintura, con grandes jaretas alrededor, en la colección de Duyos es importante la presencia de la cultura indio-americana que el diseñador «rompe» con tejidos tecnológicos de amplias rayas brillantes en fucsia y negro. Otra de sus apuestas ha sido el luminoso color verde, de moaré, que luce especialmente en estrechos pantalones, algunos con una especie de sobrefalda.
Largos flecos que atraviesan la figura, que van sujetos gracias a pequeños cortes en las prendas; gasas de diferentes colores que retuerce formando rosetones y unas composiciones llenas de contrastes en cuanto a colores, tejidos y estampados, son opciones de Duyos para la próxima temporada primavera-verano.
Lemoniez
Fernando Lemoniez da un paso más en su trayectoria, cada día más valorada y aplaudida, al presentar en la primera jornada de Pasarela Cibeles una colección en la que se funden la tradición y la innovación.
En una apuesta por la moda sin coacciones, individualista y contemporánea, el verano de Lemoniez se forma con siluetas monocromáticas en blanco, gris o morado, colores que se rompen en pasarela con un único estampado de flores rojas sobre fondo morado.
Especial importancia tiene en esta colección la utilización que ha hecho el diseñador de los cordones de pasamanería que lleva a cinturones, a aplicaciones que recorren el cuerpo o a elegantes cuellos en redondo que dan comienzo a rectos y cortos vestidos, prenda fundamental en Lemoniez, al igual que las también cortas gabardinas en colores vivos.
Otro de los recursos utilizados en esta colección, junto a los cordones de pasamanería, son los grandes bolsillos aplicados sobre ligeras y frescas prendas con las que el diseñador donostiarra ha buscado que la mujer vista elegante pero cómoda, sencilla pero muy favorecida, y con un toque más sofisticado logrado en las transparencias de amplias blusas.
Vistosas pamelas de fuertes colores y amplios bolsos acompañaron a una colección que Lemoniez ha querido sea universal.
TCN
La sensualidad de las prendas de lencería y baño de TCN marcan la propuesta para la temporada primavera-verano 2008 de la firma catalana TCN, que debuta en el entorno de la Pasarela Cibeles con una propuesta teñida de tonos pastel y falsa ingenuidad.
La sencillez y comodidad que marcan las colecciones de TCN se combinan en esta nueva propuesta con una innovadora selección de prendas para una mujer urbana y sofisticada.
Presentada en una pasarela circular en medio de un universo de nubes de algodón, la estética «naive» de TCN domina entre los bikinis de tonos pálidos, las superposiciones y los colores pastel, en una apuesta que también juega con el contraste de los vestidos cortos y los grandes volúmenes, especialmente en faldas abullonadas y formas «oversize».
Francis Montesinos
El traje de luces y el arte floral inspiran al diseñador valenciano Francis Montesinos en «Al quite», el particular homenaje a la tauromaquia y a todos sus ritos de su nueva colección primavera-verano. Vestidos sueltos y vaporosos tejidos, además de prendas vaqueras y deportivas, se combinan con una amplia gama de colores y con la sencillez de líneas que protagonizan los nuevos diseños de Montesinos, quien hoy propuso a ritmo de pasodoble una nueva imagen para una mujer eminentemente española.
La sobriedad de estampados, con motivos florales en su mayor parte, y la contraposición del blanco y el negro dejan paso en esta colección al lila, el violeta y el añil -colores con los que el valenciano hace referencia a su nueva fragancia-, y a apasionados tonos verdes y amarillos, sin olvidar los volantes y los colores tostados.
Angel Schlesser
En presencia de la Infanta Elena y de Ana Botella, Ángel Schlesser apostó por una mujer extremadamente femenina, con siluetas alargadas, ligeras, en las que la riqueza se encuentra en su elaborada simplicidad.
Túnicas, caftanes, pantalones anchos, pliegues, cuerpos asimétricos y el estudio de unas trabajadas mangas que une a cuerpos con escotes palabra de honor, así como los vestidos con uno de los hombros al aire, dan forma a una atractiva colección con reminiscencias minimalistas.
Agatha Ruiz de la Prada
Agatha Ruiz de la Prada nunca deja indiferente. Con sus defensores y sus detractores, lo cierto es que la diseñadora siempre hace una nueva apuesta y cada vez irrumpe en más mercados. Y a estos ha dedicado su colección, en la que se encuentran prácticamente la totalidad de sus fabricantes.
Desde la presentación de un nuevo perfume, a través de un vestido creado a partir de unos grandes labios, hasta la presencia de sus plateros, en los corazones que llenaban por completo el vestido de novia, o la firma deportiva, con la presentación de una línea de gimnasia, la diseñadora ha vuelto a utilizar la pasarela como plataforma comercial.
En esta ocasión, con prendas que llenan todas las horas del día, Agatha Ruiz de la Prada mira hacia los futuristas años sesenta, en que se pensaba que los tejidos tecnológicos, los metalizados y los tonos fluorescentes dominarían nuestras vidas.