Cinco, y lo que paró Dani

Xurxo Fernández Fernández
Xurxo Fernández A CORUÑA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

El portero fue el mejor de un Dépor con muchos problemas atrás en el que el trivote dispuesto por Oltra no dio resultado

01 oct 2012 . Actualizado a las 22:54 h.

Cinco tantos después, el mejor jugador del Deportivo fue el portero. Dani Aranzubia se resarció de su error ante el Sevilla (facilitó el 0-2 de Rakitic) con una fenomenal serie de paradas en el Bernabéu. Pese a ello, su equipo se convierte en el quinto más goleado del campeonato, con doce dianas en contra. Todas encajadas en los últimos cinco partidos, después de que el encuentro inaugural, frente al Osasuna, fuera el único en el que los de Oltra consiguieron mantener a cero su portería.

fracaso del trivote

Juan Domínguez, desaparecido

El técnico dispuso ayer una línea de tres centrocampistas, con Abel Aguilar un poco por delante de Bergantiños y Juan Domínguez. El trivote debería haber servido para asegurar la posesión y auxiliar además a los laterales en los desiguales enfrentamientos con los extremos locales. Ninguna de las dos premisas se dieron.

El Real Madrid salió sin Xabi Alonso, pero no necesitó del tolosarra para tener el balón un 62% del tiempo en el que el cuero rodó sobre el césped. Özil manejó a los suyos sin demasiado estorbo en la primera mitad, con Modric desdibujado.

Tampoco lució en el Dépor Juan Domínguez, que apenas tocó un par de balones. La implicación en la recuperación de Bergantiños y el despliegue físico de Aguilar estuvieron muy por encima de las escasas intervenciones del 10, que fue sustituido.

problemas atrás

Manuel Pablo, superado

Si lo normal es que el peligro le llegue al Dépor por la orilla izquierda de su defensa, durante la primera parte en el Bernabéu el sufrimiento vino por la derecha. Allí, Di María abusó de Manuel Pablo, al que retrató en el primer penalti y al que ganó la espalda en el 2-1. El tercero también salió de un centro al área del argentino.

El canario sufrió muchísimo, porque los blancos eligieron su banda para volcar por allí el juego, con Marcelo sumándose a los arranques del Fideo sin que Bruno Gama aportara nada en las ayudas. Manuel Pablo acabó pidiendo el cambio en el descanso, con problemas musculares, y Laure mejoró en la segunda parte el papel de su compañero.

Cristiano Ronaldo eligió el centro para sus incursiones y la banda derecha del Real Madrid quedó para Sergio Ramos. Evaldo no tuvo excesivos problemas con el de Camas en el primer tiempo, pero sufrió tras el paso por vestuarios y cometió el penalti que cerró la goleada.

seguridad bajo palos

Aranzubia, inmenso

Dani recuperó el nivel de sus mejores noches y tuvo hasta 16 intervenciones (diez más que Casillas). Algunas de ellas, paradas de mérito. Resolvió muy bien dos mano a mano con Cristiano, respondió inmenso a un chut de Xabi Alonso, exhibió colocación ante Kaká y cerró huecos con acierto frente a Di María. Un recital castigado con una manita.