El derbi ¿con o sin secuelas?

TORRE DE MARATHÓN

23 oct 2012 . Actualizado a las 13:23 h.

Son tantos los años metido en esto que no queda espacio libre para archivar la sorpresa de perder como sucedió el sábado noche, donde el Deportivo recibió un eléctrico castigo, durísimo por el marcador con aquel pasaje fulminante y amargo al ver 0-3 en el marcador de un partido que se estaba jugando en el campo de Riazor, donde son muchos los aficionados que llevamos viendo partidos desde que se inauguró el estadio coruñés y, salvo el 0-7 contra el Barça en 1956, y el 1-6 de la temporada siguiente, no recuerdo haber sido testigo de un partido tan nefasto por adverso final. Parece un mal sueño, pero fue una derrota que debe servir para sacar enseñanzas en el largo trayecto de la Liga. Es tiempo de echar un vistazo a la clasificación?

Llegado aquí surge la pregunta: ¿Pagará el Deportivo, en Balaídos, las consecuencias de la derrota contra el Barcelona? La experiencia aconseja recoger opiniones ajenas, antes de exponer las propias, porque cuando se habla de fútbol las de uno con frecuencia son equivocadas.

Refiriéndonos al Celta-Deportivo, advertía ayer X. R. Castro: «Sin secuelas para un derbi vital», en cuya información se libera a los célticos del lastre anímico tras jugar y perder por 2-0 en el Bernabéu. Leyéndolo, recordé lo que dijo Paco Herrera en vísperas del encuentro: «Los partidos contra los más grandes dejan secuelas», (La Voz de Galicia, el domingo, 14 de octubre). Recordarlo ahora, parece obligar a Celta y Deportivo a cargar con sus secuelas para el partido de la máxima, en Balaídos.