La intensidad se pone a prueba

Xurxo Fernández Fernández
Xurxo Fernández A CORUÑA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

Oltra recupera su zaga ante el rival que más faltas hace y balones recupera

13 nov 2012 . Actualizado a las 20:05 h.

Vuelven Ayoze y Marchena. Después de una semana en la que el Dépor se metió en puestos de descenso y se convirtió en el equipo más goleado de Primera junto al Rayo, el regreso (a partir del miércoles) de dos piezas fundamentales en la zaga blanquiazul da un respiro a Oltra. Aire necesario para afrontar el duelo ante un oponente que ejemplifica varias de esas características que se echan de menos en Riazor en el regreso del equipo a la máxima categoría.

«El Levante le mete mucho ritmo a los partidos». Juan Domínguez, director de orquesta, elogió ayer en rueda de prensa la interpretación del fútbol que hace el próximo rival del Dépor. Un ritmo peculiar ese de los granotas, maestros del juego detenido. Ningún equipo comete tantas faltas como los próximos visitantes de Riazor, que también están arriba en la tabla de pases interceptados (segundos, por detrás del Málaga) y en la de balones robados tras entrada (quintos). Los datos hablan del conjunto más incómodo de la categoría, que ha hecho de la presión al contrario su principal arma.

Ideario tras el que sorprende ver a Juan Ignacio Martínez, caracterizado hasta que llegó al Ciudad de Valencia por apostar por las posesiones largas y el toque. Una propuesta alterada por consejo de los pesos pesados de la plantilla, como explicaba hace poco en una entrevista el propio entrenador. Javier Farinós era parte de aquel equipo que acabó firmando la mejor temporada en la historia del Levante con el mismo modelo actual. «El tipo de futbolistas es muy bueno para el juego que practica: fuerte en defensa y orientado hacia la recuperación y la salida rápida. La posesión no es fundamental -este año es el peor conjunto en ese apartado, con una media del 35% por encuentro-, sino mantener una altísima intensidad».

Pobres estadísticas

Farinós utiliza en su definición un concepto mencionado también ayer en Abegondo. «Sin intensidad, mal nos va a ir casi siempre. Habrá días en los que estés mejor o peor, pero lo que no puede faltar nunca es intensidad y trabajo», reflexionó ante la prensa Juan Domínguez. Una intensidad que se echa de menos en labores defensivas en un equipo que ha encajado 25 tantos en once partidos. El penúltimo en la tabla de balones robados tras entrada, y en faltas cometidas; el quinto que más disparos concede por encuentro. Unas cifras en las antípodas del próximo oponente.

La distancia es palpable jugador por jugador. Con un esquema similar (4-2-3-1), la segunda línea ofensiva del Levante (Barkero, Juanlu y El Zhar) intercepta más del doble de pases y recupera más del doble de balones que la del Dépor (Pizzi, Valerón y Bruno Gama). 28-13 y 56-26 a favor del equipo que marcha sexto. En la medular, la balanza se inclina también por el dúo Iborra-Diop frente a Bergantiños y Juan Domínguez.