Los jueves, globos. Tal era el titular de una sección que firmaba Martínez Gandía en el diario Marca, hace muchos años. Quizá antes, y también después de la década de los 50. Eran comentarios de fútbol que destilaban humor e inocencia, decía él, añadiendo que el titular se le ocurrió porque, en aquellos tiempos, los jueves por la tarde no había colegio y las mamás no tenían en donde dejar a los niños ya que entonces no había guarderías. Era la tarde dedicada a las compras, con los niños de la mano a quienes en los comercios les regalaban globos que al crío ya le estallaban cuando caminaba orgulloso por la acera.
Hoy es jueves, disculpen que este comentario vaya en recuerdo de Rafael Martínez Gandía. ¿Por qué?
Me lo recordó saber ayer que Manuel Pablo seguirá cinco años más vinculado al Deportivo. Sorprendido, se lo comenté a un compañero, el cual me recordó que Valerón tampoco se irá, pues hace tiempo se dijo que continuará como asesor del presidente.
Tradicionalmente, los canarios se aclimataron bien en Galicia. Tanto en Balaídos como en Riazor. Hilario Marrero fue el futbolista canario más destacado por estas tierras en donde, antes y después de la guerra española, triunfó vistiendo la camiseta del Deportivo, en donde terminó siendo entrenador. Otro canario que los veteranos seguidores deportivistas no olvidaron es Elzo, retirado en 1948, regresando a casa. Los casos de Valerón y Manuel Pablo, puede decirse, no son frecuentes.