Ni muralla, ni tampoco insulto

Vicente Leirachá
Vicente Leirachá PUNTO DE MIRA

TORRE DE MARATHÓN

06 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Me aseguran que alguno de los aficionados que anteayer, en Abegondo, manifestaron su enfado a los jugadores del Deportivo acusándolos duramente de falta de entrega en Getafe, también había formado en la llamada «muralla humana», asemejando fortalecer el bastión que debería ser el estadio en la jornada mañanera frente al Levante que terminaría llevándose los puntos de Riazor. A partir de aquel 18 de noviembre continuó difuminándose la esperanza que siempre anida en los seguidores de los equipos, en todos, con unos ánimos que los resultados se encargarán siempre de que vayan a más, o a menos. El caso es que para el Deportivo fueron a menos, tan a menos que actualmente llegan a descomponer el normal comportamiento de ese seguidor que, se supone, acude al entrenamiento con propósito de ayudar a que se recuperen los jugadores en su aspecto anímico para el partido contra el Granada. Y resulta que sucedió lo contrario. Mal, muy mal.

En las vísperas de un encuentro tan importante como el que le espera al Deportivo el sábado, en tiempos pasados el equipo coruñés se concentraría un par de días antes. Dentro o fuera de la ciudad y, los entrenamientos, sin presencia de unos seguidores decepcionados por la marcha de su equipo. Pero ni en aquel día tenía sentido la «muralla humana», ni ahora lo sucedido en Abegondo, increpando a los jugadores. Son actos que no pueden ser pasados por alto.

Lamentable, desde el lado que se mire.