El Dépor, ahogado en la medular

TORRE DE MARATHÓN

06 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Sorpresa, y no pequeña, la que se registró ayer en el campo de Riazor. Este Deportivo-Mirandés era un partido para el triunfo coruñés, tal como decíamos ayer. No solamente porque el Deportivo lo necesita, más aún jugando en casa, sino porque el Mirandés es un equipo inferior aunque milite en igual categoría. Esto es así, según demuestran los papeles, pero, metidos en lo que se entiende por jugar al fútbol, no existió diferencia. Cierto que ayer en Riazor se jugó (?) un segundo tiempo en el que el 0-0 se tambaleó varias veces, dando la impresión de que el 1 en el casillero deportivista asomaría de un momento al otro. Fue una ilusión, porque el sorprendente empate se mantuvo inamovible. Entre otras causas se debe a que el Deportivo se ahogó en el mediocampo, desde donde sus hombres enviaban balones al área visitante sin acertar con el destinatario mejor situado para recibir y completar la jugada de ataque. Así, una y otra vez. Menos mal que el rival se conformó con un empate con el que no contaba en este partido y del que habíamos dicho, y lo repetimos, que era para ganar el Deportivo.