Hoy debería aclararse el futuro del Deportivo con Hacienda. Decimos que «debería aclararse hoy», frase que si no es muy correcta tampoco puede sorprender que se utilice en un intento por conocer las cuentas iniciadas 25 años atrás, cargadas siempre de una gestión tan oscura que todavía ayer, 9 de enero de este año que nace, podía leerse en el diario Sport, de Barcelona, lo siguiente: «Lendoiro generó casi 400. 000 euros de pérdidas», refiriéndose solo a la temporada 2012-13, y a continuación aclara: «No los 38.699 euros de beneficio que el consejo de administración había comunicado a los accionistas en diciembre». En total, el agujero es de 110 millones.
Eso es lo que leíamos ayer, recogido de un informe elaborado por los administradores concursales del Deportivo a petición del juez, escrito que origina estupor en el ánimo del seguidor del club, además de una repulsa general -aficionados o no al futbol- con un desprecio total.
Dado que este problema viene de una antigüedad exagerada, aunque de fútbol se trate, aguardaremos a conocer el desenlace si en las horas que faltan no se produce un nuevo capítulo de la historia del deportivismo. Precisamente ahora, cuando nace un año nuevo.