La situación del Deportivo pasa de castaño oscuro, según expresión popular cuando se pretende esquivar la negativa realidad de una calificación que debería aparecer con una puntuación inferior a la que se le adjudicaría, comprobando su situación en la tabla. Lo dicho puede confundir al lector con unos juicios encontrados cuando nos referimos al mismo equipo. Intentar explicarlo para comprensión de unos seguidores que amanecieron ayer más que preocupados por la pérdida frente al Las Palmas y también porque el club, con sus cambios, está abriendo un nuevo horizonte hacia un futuro más claro. Esto se sabrá más o menos temprano porque en el fútbol todo sale a relucir. El fútbol enamora y aunque cambien sus raíces resulta urgente reformar viejos hábitos de funcionamiento, asunto que se llevaría al conocimiento y opinión de los seguidores antes del finiquito. Algo de lo que se supone sucederá en el Real Club Deportivo.
Quedamos a la espera de quienes llegan con el relevo, deseándoles éxito en la dura gestión. Un deseo henchido de las ansias que siempre mostramos desde aquí con toda sinceridad cuando se responsabilizaron del futuro del club coruñés.