Recuerdo la frase de Helenio Herrera, tras una derrota del Deportivo: «No hable más de este partido», dijo al tiempo que añadía: «Mejor hablemos del próximo, que estamos a obligados a ganar? ¡Seguro que lo ganaremos!» Efectivamente se ganó (3-1) al Hércules, en Riazor, y por más de un gol de diferencia, dato importante por un posible golaveraje. Son vivencias lejanas, aunque nunca olvidadas como se demuestra hoy abriendo el baúl de los recuerdos de donde asoma uno, actualizado mentalmente con la antigua frase que nos recuerda a H. H.. Hay que ganar en Madrid, si el Deportivo piensa seriamente en ascender?
Alegrías de antaño
Así, más o menos, hablaría hoy el desaparecido técnico que no dejó este mundo sin disfrutar con el Deportivo de la inenarrable alegría que el fútbol proporciona a los pueblos, con participación incluso de quienes viven cada día ajenos al mundo del balón, pero se suman alegres a la comitiva. Hablando de los triunfos y alegrías de antaño, ayer, Álex Centeno nos hacía revivir en La Voz aquella emoción del deportivismo, en el estadio de Riazor, el 7 de abril del 2004 cuando cayó pulverizado el Milán que llegó con vitola de invencible.
Revivir el mencionado reportaje periodístico venía a ser lo que pregonaba Helenio Herrera cuando el equipo estaba metido en partidos importantes. En esta ocasión si se trata de acudir a Madrid en busca de un título, pero sí sumar alguno de los puntos en litigio. Es la importancia que para el Deportivo tiene ganar mañana en Madrid al Castilla. Menos perder, valen los otros resultados.