De José Planas a Chaver

Vicente Leirachá
Vicente Leirachá PUNTO DE MIRA

TORRE DE MARATHÓN

08 may 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Estos días hay nerviosismo en el ámbito de los entrenadores. Sucede porque en España, la culpa de que un equipo no ascienda o baje se le carga al entrenador. Hablando de técnicos, el primer recuerdo que tengo es la repuesta de mi padre cuando le pregunté de qué jugaba el entonces entrenador Pepe Planas. «Ese no juega; es como el maestro que tenéis en la escuela: enseña a parar y pegarle al balón, pero no juega».

En los años anteriores a la guerra civil española, Gila y el entonces jugador-entrenador Pepe Torres protagonizaron una escena ya conocida en el ambiente coruñés. Gila era un sevillano que daba sablazos todos los días a cuantos conocía. Una tarde entró en el café propiedad de Pepe Torres y acercándose a él y con gesto desesperado le pidió: «Torres, préstame la pistola? Estoy sin un duro, y me voy a pegar un tiro?» Pepe Torres, que lo conocía bien, abrió el cajón, sacó una pistola y, poniéndola sobre el mostrador, le dijo a Gila: «Toma, pero el tiro te lo pegas en mitad de la calle, que no venga aquí la policía». Gila marchó dejando la pistola allí, tal como había adivinado Torres, jugador-entrenador del Deportivo en ocasiones de crisis o destituciones del titular como sucedió en marzo de 1949 cuando el presidente Daniel Chaver cesó a Andonegui y la directiva en pleno estuvo de acuerdo en que Pepe Torres fuera el entrenador hasta al final de aquella temporada en la que el Deportivo fue subcampeón de Liga de Primera.

Para los aficionados curiosos y amigos de recuerdos futbolísticos, esta era la alineación habitual del Dépor: Acuña; Pedrito, Ponte, García; Carlos Martín; Marquínez, Guimerans, Rafael Franco, Juanete y Chao.