¿Pronto o tarde para los entrenos?

Vicente Leirachá
Vicente Leirachá PUNTO DE MIRA

TORRE DE MARATHÓN

04 jul 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

En tiempos pasados era muy normal, el trato permanente de los informadores con los presidentes del Deportivo, pues de la profesión surgía una vinculación del dirigente del club con el profesional del periodismo. Era un caminar por la misma senda, con el sano propósito de ayudar al equipo de la ciudad, tal como debe ser. Y será malo cuando falte esa comunicación entre las partes. La armonía en el fútbol es una combinación favorable para animar el ambiente en las ciudades donde surgen motivos que producen alegría por ganar. De aquellos tiempos que me quedan lejos, el fútbol siempre guarda recuerdos con peso y agradecimiento, vivencias tan estupendas que, si me detengo a recordarlas, resultan inevitables las viejas sensaciones. Y así llegamos a una actualidad que siempre pasa y nunca vuelve, que se repite en todas las temporadas por estas fechas pero tampoco esas expectativas sirven más que para guardar ilusiones, y guardarlas en el baúl de los recuerdos.

«¡Déjalo que goce?!», pregonaba un nada recomendable eslogan venezolano, refiriéndose a un pícaro mozalbete que, solapadamente, se apropiaba de un paquete de cigarrillos americanos.

Hablando del tema, salta a la vista las ansias que se palpan en el deportivismo por ver al equipo entrenando, pensando ya en la temporada que está encima, y más todavía comprobando que otros empiezan más pronto (el Celta ya comenzó ayer). Entonces surge un especie de cosquilleo que parece empujar a los blanquiazules corriendo tras el balón por el campo de Riazor?