Fabricio espera su turno

a coruña / la voz

TORRE DE MARATHÓN

M. MARRAS

Las dudas que Lux infundió en las últimas jornadas abren la puerta de la titularidad del canario

25 sep 2014 . Actualizado a las 15:32 h.

El Dépor ultima una nueva revolución para recibir el domingo (17.00 horas, Canal+ Liga y GolT) al Almería. Dos jornadas sin ganar y un puñado de dudas al cabo de sus partidos reclaman un nuevo golpe en la mesa de Víctor Fernández, quien ya varió el paso de su equipo hace solo quince días para doblegar al Eibar y esta vez repetiría intenciones en el estadio de Riazor.

La primera decisión podría empezar por cambiar el ocupante de la portería. A falta de tres entrenamientos de preparación para el partido, la gran novedad se convertiría en el estreno de Fabricio, quien nunca estuvo tan cerca de la titularidad como en esta ocasión. Más allá de las sensaciones que Lux dejó desde el inicio de la temporada, con problemas en los dos goles que el Granada marcó en la primera jornada; rumores de desaprobación desde la grada contra el Rayo por sus errores en el saque; y después de recoger ocho veces el balón de su portería contra el Madrid, su actuación en el derbi no despejó dudas y aún redobló el debate sobre su estado de forma en este momento de la temporada.

Las cifras de goles encajados del Dépor se revelan muy malas. Es más, los 14 actuales se convierten en su peor inicio de Liga desde la temporada 51-52. La buena pretemporada de Fabricio, quien se repartió con su compañero los partidos del verano, y su trabajo diario en Abegondo abren la puerta para que Víctor Fernández apueste por el portero canario en este momento de la temporada.

Pero los desajustes que el Dépor reflejó en el derbi no se concentran en la portería. Con la plantilla en plena pretemporada, aunque deba afrontar partidos de competición, debido a una confección tardía, Víctor Fernández también debe resolver otros aspectos del juego.

las bandas

Problemas en los laterales

El derbi reveló la inferioridad del Dépor en los laterales. El primer gol retrató a Laure, quien no se entendió con Lopo y dejó a Nolito completamente solo a su espalda. Sin éxito en el plano defensivo, el madrileño tampoco se mostró especialmente fino en la segunda de sus tareas, sacar el balón desde la defensa, y no parece el futbolista más adecuado para dar salida por las bandas a un equipo con gusto por el toque y el dominio de los partidos. En la izquierda Luisinho acabó el partido roto por el esfuerzo y le costó muchísimo recuperar su posición para tapar los contragolpes de Orellana. Tampoco contaba con mucha colaboración por parte de Cuenca, pues ambos habían disputado los noventa minutos hacía solo tres días contra el Madrid.

ritmo

Discontinuidad en el juego

Al Dépor le costó mucho mantener sus momentos de buen juego en la segunda parte y le costó muy caro. Igualó el derbi en una gran jugada de combinación y profundidad entre Postiga y Juanfran rematada de forma magistral por Cuenca, quien anotó así su segundo gol de la temporada para convertirse en el máximo goleador de su equipo. Pero este buen momento no tuvo continuidad y acabó saltando por los aires con los errores individuales del gol de Larrivey: Sidnei en el marcaje y Lux en el despeje.

el centro del campo

La soledad de Medunjanin

La alineación del Dépor respondió al gusto de su entrenador por el ataque. Sin embargo, el Dépor apenas mantuvo el balón en su poder durante el primer tiempo, por lo que apenas traspasó la línea del centro del campo. Luego mejoró, aunque cabe preguntarse si por méritos propios o por el cansancio del Celta. A falta de Juan Domínguez, Medunjanin, quizá su futbolista más asociativo, acabó perdido sin saber con quién jugar el balón. Álex Bergantiños tiene otra función, mientras Juanfran, Fariña y Cuenca buscaron más la meta rival en jugadas individuales que en el plano colectivo.

el futuro

Un calendario de vértigo

El Dépor-Almería se revela como un partido importantísimo. Si el domingo la victoria se queda en casa, el equipo coruñés concluirá las seis primeras jornadas con siete puntos. Es una cifra que todos darían por buena antes de comenzar la Liga y ahuyentaría fantasmas cuando apenas comienza octubre. Tras este partido llegaría la visita al Sevilla (domingo día 5 a las doce de la mañana) antes de un nuevo descanso por los partidos de las selecciones. La vuelta a la competición traerá a Riazor al Valencia (domingo día 19 a las cinco de la tarde).