Al fracaso lo llaman tecla

Vicente Leirachá
Vicente Leirachá PUNTO DE MIRA

TORRE DE MARATHÓN

05 nov 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

Hasta ahora, la calidad del juego con balón se valoraba teniendo en cuenta algo que ya saben de siempre los aficionados al fútbol: la habilidad del jugador a la hora de recibir el cuero, mostrándose veloz para rebasar al adversario sin perder la posesión de la pelota, conservando ventaja en la jugada. Ahora, sin que hayan variado esos importantes conceptos, al fútbol se le vino a sumar una palabra que nos se empleaba antes. Me refiero a la tecla, importante en los pianos y otros instrumentos musicales, pero sin identidad en el fútbol. Ni en mis tiempos, ni ahora me acostumbro a ello, aunque siempre resultó familiar aquello de dar en la tecla. Ahora, la palabrita se lee me parece que con exceso en los relatos de las incidencias ocurridas en un partido de fútbol, en donde lo más importante continúa siendo el buen toque de balón, visión del mejor compañero situado para el pase y acertar.

Lo de tecla es una palabra que se está haciendo con un puesto en los relatos de fútbol. En lugar de reconocer el fracaso que impidió al equipo triunfar, los técnico dicen: «No dimos con la tecla», y el aficionado (la parte más noble del fútbol) acepta la frase que no pasa de ser una disculpa. El último ejemplo lo tenemos en Arrasate, cesado anteayer como entrenador de la Real Sociedad. «Tuvimos mala suerte, no dimos con la tecla», dijo tras perder con el Málaga.

En lo que interesa al deportivismo, esperemos que en el Arcángel se acierte sin necesidad de mencionar la tecla.