La pobre excusa del miedo

Xurxo Fernández Fernández
xurxo fernández REDACCIÓN / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

BENITO ORDOÑEZ

Con orden e intensidad defensiva no basta para puntuar en el Calderón, después de chutar por primera vez en el minuto 85

01 dic 2014 . Actualizado a las 11:36 h.

Tener enfrente al campeón puede servir de atenuante para una propuesta defensiva, pero no debería esconder la falta de mordiente de un Deportivo que salió a evitar la goleada y dio por buena una derrota digna.

Faltas en zonas de riesgo

Demasiadas oportunidades para el rival

Antes de que Saúl anotase el primero en una falta cometida por Wilk en el lateral del área (minuto 43), el Atlético ya había puesto seis centros peligrosos en acciones a balón parado.

El Deportivo, como cualquier otro rival de los colchoneros, estaba sobre aviso en cuanto al peligro que siempre genera el conjunto de Simeone en jugadas de estrategia, pero concedió demasiadas oportunidades al rival en esta suerte. La primera llegó en el minuto 2 (infracción de Luisinho) y los coruñeses se coordinaron bien para dejar en fuera de juego a los rematadores locales. De hecho, hasta que Mandzukic logró prolongar el envío de Koke que finalizó en el 1-0, la defensa blanquiazul había evitado cualquier remate limpio contra la meta de Fabricio.

Por contra, dejó demasiados balones sueltos en el área y sus alrededores (así llegó el 2-0) frente a un conjunto que no perdona la tibieza en los despejes.

Turan y Koke muy sueltos

El turco y el madrileño combinaron sin estorbo

La zaga de cinco se instaló muy próxima al área propia y Wilk estuvo demasiado solo en la tarea de evitar las transiciones por delante de la defensa. Aunque el Atlético no cuajó un partido vistoso, Turan y Koke sí intervinieron mucho y con acierto. Además, los laterales de casa pudieron subir continuamente a falta de amenazas a sus espaldas.

Sin ayudas en la salida

Incursiones en soledad y balonazos hacia nadie

Decía Medunjanin que en muchas ocasiones echa de menos un pie amigo para dar salida al balón. Los futbolistas del Dépor tienden a permitir que el rival tape líneas de pase sin ofrecer alternativas al portador del cuero. Ayer volvió a ocurrir y no solo lo sufrió el bosnio. Luisinho o Sidnei carecieron de apoyos en sus arrancadas y Fabricio tuvo que sacarse varias veces el balón de encima sin destinatario claro. Postiga y Cavaleiro apenas recibieron la pelota al pie. Los atacantes portugueses fueron, con diferencia, los que menos veces tocaron la pelota entre los titulares del Dépor (contando a Laure en ese grupo).

Cambios tardíos

Una hora sin novedades pese a la desventaja

Más allá del obligado reemplazo de Juanfran, Víctor esperó hasta que al duelo le restaba apenas media hora para retocar (ligeramente) el esquema. Mantuvo la zaga de cinco hasta el final y el equipo siguió echando de menos efectivos en ataque.

Un único tiro a puerta

Partido sin agobios para el Atlético

Moya pasó desapercibido hasta que el encuentro se acercaba al final. Entonces (minuto 85) atajó un disparo centrado de Sidnei. Aunque la posesión estuvo muy repartida (51-49) el dato es engañoso: el Atlético permitió a su adversario mover la pelota solo en zonas sin riesgo.