Después de cinco semanas sin ganar y en las que tan sólo sumó un punto, ha llegado el momento de la verdad para el Deportivo. Ya no valen las excusas, la Liga se acerca a su fin y el descenso amenaza. Los próximos cuatro partidos son frente a rivales de la parte media o baja de la tabla y para los blanquiazules serán auténticas finales. La primera este domingo en Riazor ante el Espanyol de Sergio González.
La última jornada nos ha dejado una sensación clara, la clasificación se empieza a romper por abajo. Equipos como el Athletic de Bilbao, la Real Sociedad, el Rayo o el propio Espanyol han logrado coger una buena renta y salvo sorpresa mayúscula no pasarán apuros para salvarse.
La pelea parece reducirse a tan sólo siete conjuntos. El Córdoba está casi hundido, esta semana sumó su octava derrota seguida y ha prescindido de Djukic como técnico. También lleva ocho partidos perdiendo el Eibar, otro que huele muy mal. El Granada quiere, pero no puede. El Levante va a trompicones. El Elche lo intenta con lo que tiene, pero a veces no le llega. El Almería, el único que sumó esta semana, cree un poco más después de robarle un punto al Villarreal. Y mientras tanto, el Dépor resiste a la espera de cortar la racha y volver a ganar.