Víctor Sánchez explota distintas variantes para el inicio de jugada apoyado en la versatilidad del plantel y atendiendo a las características del adversario
29 abr 2015 . Actualizado a las 05:00 h.«Estoy muy cansado por la falta de costumbre, pero bendito cansancio». Juan Domínguez concluyó tan agotado como feliz el partido de La Rosaleda. Su presencia en el once, en una plaza distinta a la de costumbre, fue la gran novedad de Víctor Sánchez para frenar el fútbol de toque del Málaga. El naronés se escoró a la izquierda y desde allí trató de apoyar a sus compañeros del doble pivote en tareas creativas. Un refuerzo de la medular desde el costado.
Dos semanas antes, en Anoeta, el técnico madrileño quiso hacer algo parecido, pero el apoyo a Bergantiños y Borges lo brindó José Rodríguez desde la banda derecha. En un principio, el alicantino pareció formar como interior diestro, un puesto en el que ya lo había empleado varias veces Víctor Fernández y en el que él no acaba de sentirse cómodo. Sin embargo, sus desplazamientos hacia el centro fueron frecuentes y al concluir el choque con la Real Sociedad, el entrenador blanquiazul destacó que ese había sido su encargo para el futbolista cedido por el Real Madrid.
Tres partidos con míster nuevo y tres variantes para dar salida a la bola. «Queremos tener una identidad propia y creo que la estamos definiendo. Luego habrá que hacer adaptaciones en función de los rivales y la polivalencia de los jugadores con los que contamos nos permite variaciones en ese sentido», afirmaba ayer el técnico.
En La Rosaleda, poco importó ceder terreno al adversario, que dominó sobre el papel durante los primeros 20 minutos -y a punto estuvo de adelantarse, aunque el chut al palo de Juanmi llego en una acción a balón parado-. Los de Gracia, fueron forzados a llevar sus incursiones hacia las bandas (sobre todo después de que Insua aplacara sus nervios y se impusiera a Amrabat) y el Dépor gozó de espacios para la contra.
Parece poco probable que el Elche se destape tanto como los malacitanos, por mucho que los franjiverdes también jueguen en campo propio. Así que es muy probable que la puesta en escena blanquiazul también varié en el Martínez Valero. Borges y Bergantiños, que ante los andaluces tuvieron menos presencia de la acostumbrada en la creación, apuntan a un papel protagonista esta noche. Sobre todo, apoyando al eje de la zaga en la salida si los de Fran Escribá dejan espacios.
Por si esto no ocurriera, también se han trabajado especialmente estos días las opciones de desplazamiento en largo, tanto a través de Fabricio como a partir de los centrales.