El Pitu ganó la partida

Xurxo Fernández Fernández
xurxo fernández A CORUÑA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

CESAR QUIAN

Más allá del marcador, el Sporting impuso su juego al de un Dépor obcecado

21 sep 2015 . Actualizado a las 15:36 h.

Del planteamiento inicial al desarrollo del duelo, Abelardo impuso su idea a la de Víctor. El Dépor tiró más (19-4) y dominó la posesión (64%), pero el Sporting no solo venció en el marcador.

Centro del campo

El cuero se movió a capricho del Sporting. Bernardo, el jugador que más bola rascó en el Sporting, tocó 60 veces el cuero. Mosquera lo hizo en 102 ocasiones, aunque para cuando empezó a gobernar el choque ya se había consumido medio encuentro. El motor blanquiazul solo se impuso cuando Guerrero perdió el ardor y levantó el pie. Antes, el delantero rojiblanco secó al coruñés mientras sus compañeros tapaban la vía Sidnei. Fueron demasiadas las ocasiones en las que el Dépor tuvo que resignarse a Arribas y Laure como generadores de juego. Las cifras delatan la diferencia entre opciones. De los trece balones que el central jugó en largo, cinco llegaron a destino. El promedio del lateral: tres de ocho. El centrocampista solo falló dos de 19.

Banda izquierda

Dos asistencias de Lora, sin noticias de Navarro. Abelardo no goza de tantos jugadores polivalentes como Víctor. Su referente goza de esa virtud: Halilovic es capaz de ocupar cualquier puesto de la segunda línea de ataque. Ayer decidió emplazarlo en la derecha, donde pudo desentenderse de labores defensivas. Navarro apenas progresó por esa banda. Lora la recorrió al completo una y otra vez, regalando un par de goles y retratando a Luis Alberto. El andaluz, brillante en ataque, se permitió las mismas licencias defensivas que la estrella gijonesa, y a Fayçal le tocó escorarse a la izquierda, intentando frenar la sangría.

Banda derecha

Ni un solo centro bueno, ni un desborde. La suma de Canella y Menéndez produjo poco más que un tanto a la contra del interior (que además dotó de mayor poderío aéreo a la medular), pero a cambio inutilizó la banda derecha local. Poco tuvo de épica la resistencia: Laure se prodigó tan poco en ataque por su orilla como Navarro en la opuesta y Juanfran nunca supuso un riesgo. Rendido en el uno contra uno, la zaga gijonesa tuvo siempre ventaja en sus centros, e incluso llegó a poner alguno sin receptor a la vista.

Delantera

Más intención que ideas. La contundencia de Bernardo contribuyó a sabotear cualquier intento de balón colgado. Víctor aseguró después que ya había previsto esa derrota por alto y por eso sus hombres de ataque buscaron más el disparo a larga distancia y las incursiones desde la frontal. Sin embargo, ayer no hubo demasiada química en la mezcla Lucas, Fayçal, Luis Alberto, que tampoco se entendieron en la presión. Tanto el coruñés como el franco marroquí sufrieron especialmente cuando se les obligó a arrancar desde la banda.

Cambios

Una hora de insistencia. Fede fue el único jugador que no entró al vestuario durante el descanso. Los ejercicios del argentino presagiaban por fin algún problema para Canella. Sin embargo, aún tardó otros cuarenta minutos en saltar al césped y desbordar dos veces seguidas al asturiano. Antes, a la hora de duelo, irrumpieron un atolondrado Jonathan, y un Luisinho que puso de una vez algo de mala idea por la izquierda. Tanta que obligó a Abelardo a contrarrestar al portugués sentando a Halilovic y metiendo a Carmona. Reaccionó enseguida el Pitu, que siempre fue por delante en la partida.

Silencio por las víctimas del rali

El partido comenzó con un sentido homenaje a las víctimas del accidente ocurrido durante la disputa del rali de A Coruña el pasado día 5. Las dos aficiones siguieron el minuto de respeto en pie. Ya en un instante del partido y con el balón en juego, se destacó el éxito del ferrolano Javier Gómez Noya, pentacampeón del mundo de triatlón.

La pérdida de consistencia

El Dépor concluyó las tres primeras jornadas como un bloque sin fisuras que apenas concedía ocasiones al contrario. En cambio, ayer en Riazor recibió tres goles de un Sporting recién ascendido y que aún no había marcado. La defensa nunca supo responder a la fortaleza de los delanteros visitantes, especialmente Sanabria.

La facilidad goleadora

Tras encajar dos goles, al Dépor no le llevó más que un cuarto de hora volver a empatar. Una acción de estrategia y un lance de Luis Alberto le devolvieron a un partido que se había puesto cuesta arriba. De las cuatro jornadas disputadas los coruñeses se quedaron sin marcar en la inaugural y acumulan seis goles. Solo el Madrid, el Villarreal, el Celta y el Atlético han marcado más.