Mejor sin la pizarra

José M. Fernández PUNTO Y COMA

TORRE DE MARATHÓN

19 oct 2015 . Actualizado a las 16:26 h.

La táctica apagó el fútbol, pero no pudo con la pasión; quizá porque unos dieron por finalizado el choque antes de tiempo y otros decidieron que con todo perdido ya no había nada más que perder. La fe devolvió el juego.

A Dépor y Athletic les resultó complicado saltarse sendos planteamientos, tan férreos como aburridos. El Dépor no pudo durante el primer tiempo y al Athletic no le hizo falta. Los visitantes, aprovecharon el único error local para adelantarse en el marcador con una jugada tan ingenua y sencilla que extraña en un partido planteado para que nadie se equivocara. Y el Dépor se equivocó dos veces. La primera, un despiste inexplicable; la segunda, su falta de contundencia. Con el partido cuesta arriba, con más ocasiones que juego -hasta entonces, las oportunidades más claras las habían generado Luis Alberto y Lucas- y el Athletic pensando en el viaje de vuelta, el Dépor reaccionó como se merecía una jornada como la de ayer.

Así, sin ataduras, en una ida y vuelta sin más dueño que el balón, el conjunto coruñés rescata el punto que lo mantiene en Europa y le devuelve la confianza. Incluso en las jornadas más espesas, en esos días en los que se está más pendiente del rival que de uno mismo, el conjunto coruñés es capaz de reaccionar, de sobreponerse a un rival más peligroso en el planteamiento previo que en la realidad. Eso, junto al despliegue (uno más) de Mosquera y Faiçal, el idilio con el gol de Lucas, la insistencia de Juanfran y la llamada a la puerta de Fede Cartabia, son las buena noticias de una noche discreta. Las malas tienen más que ver con la necesidad de verse contra las cuerdas para reaccionar, para romper amarras y decidirse a ir a por un rival cuya mejor virtud tuvo más que ver con el oficio que con el juego.