Fayçal calcó contra el Rayo el golazo que le había marcado al Bastia de libre directo hace 21 meses
03 feb 2016 . Actualizado a las 17:52 h.El Círculo Atlético Bastia consumió en doce meses sus días dorados. El modestísimo equipo francés, fundado hace casi cien años, fue en su momento una de tantas cenicientas, y con un par de sorprendentes temporadas saltó de la cuarta a la segunda categoría del fútbol galo. La vida entre profesionales duró el tiempo que tardó en consumirse el curso del 2013; apenas dio para sumar cuatro victorias y recibir varias goleadas. La más contundente, en casa del Caen, donde los hinchas visitantes pudieron presenciar al menos uno de los mejores tantos de aquella temporada. Su equipo fue víctima de la puntería de Fayçal Fajr, capaz de colocar la bola en las dos escuadras de la portería que defendía el club corso. Un par de lanzamientos de falta confirmaron al futbolista francomarroquí como uno de los grandes especialistas del campeonato. Si la casualidad llevó a Sebastien Lombard, meta del Círculo Bastia aquel día, a ver el partido del lunes en Riazor, habrá tenido un doloroso recuerdo del obús que se coló a su derecha un 2 de mayo del 2014.
Por si se lo perdió, queda el testimonio de otro de los protagonistas de la espectacular diana, que ha pulido la ejecución hasta lograr repetirla en movimiento. «No fue un gol de suerte. Es algo que trabajo en los entrenamientos», defendía ayer el autor de un tanto para el que su compañero Lucas Pérez agotó los adjetivos: «Genial, increíble... Ni sé».
«Ya había marcado uno muy parecido -desveló Fayçal en la sala de prensa de Abegondo-, aunque aquel fue a balón parado». Entre una y otra acción hay 20 meses de distancia, pero comparten punto de partida: con el cuero a un par de metros de la medialuna del área, un poco escorado a la derecha. Allí cazó el lunes un rechace el 19 blanquiazul. Tito, autor del despeje, intuyó enseguida el peligro y se lanzó en carrera a tapar portería. Con el falso central casi encima (Jémez lo devolvería después a su puesto en el flanco izquierdo) Fayçal se acomodó el balón, dio un par de pasos y realizó el golpeo. La pelota apenas rozó al jugador del Rayo antes de elevarse para salvar a Juan Carlos y caer a un palmo de la escuadra.
«El mejor de mi carrera»
«Fue el mejor gol de mi carrera», presumía ayer el lanzador, cuya euforia quedó plasmada en el desatado festejo. «Me pareció tan increíble que no sabía cómo celebrarlo», reconoció.
La euforia acabó en el banquillo, en una conmemoración coral con los suplentes, entre los que el francomarroquí cuenta con varios amigos. Antes, había sido perseguido por todo el campo por Arribas, mientras corría de un lado al otro resumiendo en un gesto con la mano la barbaridad de chicharro conseguido. También aquel día en Caen se había arrancado el goleador en una alocada carrera, mientras el Stadio Michell d?Ormano se rendía a su ídolo y festejaba haber alcanzado la promoción de ascenso. Fue a costa del modestísimo Círculo Bastia, convertido en banco de pruebas. 21 meses después, Fayçal ya ofrece su espectáculo en movimiento.