Envíos sin acuse de recibo

Xurxo Fernández Fernández
xurxo fernández A CORUÑA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

César Quian

El Dépor volvió a centrar insistentemente al área ante el Levante con poco éxito

21 mar 2016 . Actualizado a las 11:41 h.

Hay días en los que la estadística ofrece el único consuelo; en los que solo sirven los números que no suben al marcador. Como hace cosa de un mes, cuando el Granada se llevó tres puntos y dejó una enorme sensación de impotencia en Riazor. El colista, posición que entonces ocupaba el conjunto andaluz, prorrogaba la desesperante racha del Dépor, al que solo le quedaba poner cara de sorpresa. «Hemos hecho más de treinta centros al área y no hemos sido capaces de marcar», analizaría después Víctor Sánchez ante los medios.

Aludía el míster a la indiscutible profusión de envíos, pero no existe en el fútbol una regla que permita cambiar un saco de balones colgados por un gol. Si así fuera, el Dépor habría olvidado hace tiempo la lucha por la permanencia para buscar mayores objetivos. Porque solo tres equipos han sido capaces de que el área local registrara un tráfico mayor que la visitante en Riazor. Ninguno de ellos (Athletic, Celta y Sevilla) salieron con tres puntos del estadio coruñés.

Porque este es también un problema de calidad y no de cantidad, como se demostró frente al Levante. El bombardeo a los alrededores de Mariño fue estéril hasta que Fede saltó al campo y sacó a pasear la zurda. Su marcador le dio metros de sobra para que pusiera un centro que superó a Riera y encontró a Luis Alberto en el área pequeña. La acción acabó en el 2-1 por medio de Lucas, y supuso el cuarto envío atinado de todo el partido. Cuarto de 22: 18 % de efectividad, que aunque parezca imposible roza el récord blanquiazul este curso (en Los Cármenes se alcanzó el 25 %, pero solo se contabilizaron ocho intentos) y es más del doble de la media de la temporada (8,5 %).

Trabajo en Abegondo

En este caso no es posible alegar falta de práctica. El de colgar balones fue el ejercicio principal del único entrenamiento que se perdió Víctor la semana pasada. La gripe del míster otorgó a Dóniga la voz cantante, y el segundo preparó una actividad de envío y remate, con castigo (en forma de flexiones) para los menos atinados. Ni así se logró pulir a un plantel que arrancó el curso sobre aviso. «En los centros no hemos estado afortunados. Debemos trabajar ese aspecto para mejorar», reflexionó tras la visita de la Real. 29 citas después, el Dépor todavía necesita profundizar en el ensayo.