El triunfo del método

Alexandre Centeno Liste
alexandre centeno A CORUÑA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

CESAR QUIAN

La planificación y el estudio del rival son las claves del Dépor de Víctor que acaricia la permanencia

31 mar 2016 . Actualizado a las 10:27 h.

Un discurso trabajado, en el que el plural mayestático cobra máxima importancia, sirve para resumir la filosofía profesional de Víctor Sánchez del Amo. El grupo por encima de la individualidad. La estrategia por encima de la genialidad. El cortoplacismo por encima de los sueños. El entrenador blanquiazul ha conseguido construir un equipo sobrio en el que el contragolpe y la inspiración de Lucas Pérez priman ante la posesión.

Planteamiento

Buena lectura inicial de los encuentros. Víctor estudia al rival al máximo. Cada jugador. Cada acción de estrategia. Cada partido. Cada situación susceptible de convertirse en un problema. En su debut como entrenador, probablemente, sea la buena lectura inicial que hace de los encuentros, la virtud que más está exhibiendo. Esta temporada, dos planteamientos suyos fueron ampliamente elogiados en la España futbolística. El realizado frente al Celta en Riazor, que le permitió ganar por 2-0 a un equipo, el celeste, que llegó a A Coruña lanzado; y el exhibido en el Camp Nou cuando, según sus propias palabras, planteó un encuentro de «siete contra siete».

Entrenamientos

Trabajo por zonas y gran importancia al vídeo. Aunque, a diferencia de otros entrenadores, no cuenta con ayudantes especialistas para cada una de las líneas de juego, es habitual ver a Víctor trabajar en Abegondo por zonas. Hace labor específica con porteros, defensas, medios y delanteros. Su insistencia en el balón parado es también enorme. Y antes de cada entrenamiento, siempre una amplia sesión de vídeo. El madrileño confía mucho el trabajo que realiza su equipo de análisis e insiste mucho a sus futbolistas en la corrección de errores a través de la grabación y visualización de cada acción. De hecho, en su cuerpo técnico ha incorporado esta temporada un analista que graba cada uno de los entrenamientos subido a un andamio.

Cambios

Pocas veces sus variaciones durante los partidos han cambiado el marcador. Pocas veces se ha visto a Víctor Sánchez del Amo dar un golpe de timón mediado un partido e introducir cambios más allá de los obligados por alguna lesión o por la expulsión de algún futbolista. Le cuesta hacerlos antes del primer cuarto de hora del segundo tiempo. En ocasiones, incluso sin tener el marcador a favor, no llegó a agotar los cambios. En plena racha negativa de partidos sin ganar, la grada le pitó algunas decisiones en este sentido.

Gestión de grupo

En el primer tramo de la temporada logró tener a toda la plantilla «enchufada». Los numerosos cambios a principio de temporada hacía cada jornada, según explicaba, «a tenor de las exigencias del rival», sirvió para que durante este primer tramo de la campaña la práctica totalidad de la plantilla estuviera «enchufada». Y eso se vio en muchos encuentros en los que, a pesar de los cambios, no bajó el nivel y el equipo realizó grandes partidos.

Carisma

Ha buscado la discreción tanto como jugador como en su faceta de entrenador. Nunca fue una persona amiga del protagonismo. Optó por la tranquilidad de un segundo plano en una plantilla plagada de estrellas como era el Deportivo en el que él jugó. Ahora, como técnico, tampoco abusa de la primera fila, aunque suele mostrarse cercano a la afición, que lo respeta. El trato recibido durante los 15 partidos sin ganar es una demostración. Pocas voces se alzaron en su contra.

Discurso

Poco amigo de hablar de fútbol en público. «Hoy no toca». Es una frase recurrente de Víctor Sánchez del Amo cuando en una sala de prensa o en una entrevista alguien le pregunta sobre un tema que trata de evitar. Enemigo de dar explicaciones sobre sus planteamientos, estrategias, estado de los jugadores o cambios realizados, Víctor opta por un discurso pobre con el que trata de evitar dar pistas a sus rivales e incendios dentro del club.

Estrategia

Acostumbrado al trabajo de pizarra en su etapa con Míchel. Si por algo se caracterizaba la labor de Víctor cuando estaba en el cuerpo técnico de Míchel era por su querencia de la pizarra. Encontró en la estrategia su mejor recurso para destacar y, posteriormente, con mayor o menor fortuna, trató de inculcarla en el vestuario de Riazor.

Filosofía de juego

Un empate vale más que una derrota. Veinte empates lleva Víctor en su etapa como entrenador. Solo este año, quince han sido las tablas que ha firmado el conjunto coruñés, sin duda, todo un récord histórico. Y es que la filosofía de juego del técnico madrileño recoge que un empate vale más que una derrota. Algo que podría parecer tan obvio tiene el significado de que da tal valor al empate que, cuando el equipo va por detrás, arriesga hasta el final para conseguirlo. Y, cuando ve peligrar el punto, trata de aguantarlo. Así, ha sumado quince puntos que este año le permiten estar en la zona tranquila.

Trabajo

Un «enfermo» de su profesión. Otra frase típica de Víctor es: «No podemos perder ni un minuto de nuestro tiempo en eso». Y es que su vida la dedica al fútbol y a su profesión. Más acertado o menos, nadie puede discutir que vive en cuerpo y alma por el Deportivo.

Trabajo defensivo

Un equipo al que le crean pocas ocasiones de gol. Durante semanas, el Deportivo llegó a ser el quinto equipo de las principales Ligas europeas que menos ocasiones de gol concedía al rival. En este buen trabajo y solidez defensiva se fraguaron muchos puntos.