Su arreglo sigue sin iniciarse por lo que el Deportivo no puede acometer el cambio de la iluminación del estadio municipal
15 jul 2016 . Actualizado a las 05:00 h.El Ayuntamiento de A Coruña y Dragados siguen sin ponerse de acuerdo en lo que al arreglo de la cubierta de Riazor se refiere y, mientras, el Deportivo se ve indefenso y sin posibilidad de acometer el arreglo de la iluminación, algo a lo que le obliga la Liga de Fútbol Profesional, bajo amenaza de multa.
Tres meses después de que tuviera que desalojarse parte de la grada de Pabellón Superior tras desprenderse parte de la cubierta, la obra sigue sin acometerse, por lo que desde el club se insiste en que es necesario que se arregle pronto. Se parcheó, pero no se arregló
En junio del 2014, la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de A Coruña, entonces con Carlos Negreira al frente de la alcaldía, aprobó la licitación del proyecto de renovación de las cubiertas con un presupuesto de 2,9 millones de euros.
La ejecución del proyecto se establecía en un plazo máximo de dos años, aunque iba a depender de la climatología y de la actividad del Deportivo.
Las obras previstas incluían el cambio de 14.000 metros cuadrados de cubierta que llevaban entre 16 y 22 años sin tocarse y presentaban un importante deterioro con corrosión de algunos de sus elementos. Dos años después, todo sigue igual.
El problema surge de que Dragados entiende que no puede ejecutar la obra con el presupuesto previsto y el concello no acepta aumentarlo. Pero tampoco le retira la concesión. Mientras, el Deportivo aguarda indefenso.