El delantero del Deportivo revive el golazo que le metió al Sevilla en una acción en la que exhibió velocidad, control, frialdad, desequilibrio y acierto
21 nov 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Tardó once jornadas en marcar y el gol que hizo en Granada no le dejó de todo satisfecho. Quería más y luchó por ello. El premio fue un golazo frente al Sevilla. El mejor, sin duda, de la jornada y uno de los mejores de la actual Liga española. Lo tuvo todo: velocidad, regate, caño, descaro, habilidad, desborde, puntería... Todo menos el regalo de tres puntos que en ese momento del partido parecía que podían llegar.
Florín Andone revive el segundo gol del Deportivo frente al Sevilla, un tanto que lleva su firma y con el que puso en pie a Riazor.
Inicio
Pase de Babel y carrera del delantero rumano. «Es una jugada muy rápida. Recibo de Babel y estoy en banda derecha. Cuando me encuentro por ahí, muchas veces intento hacer el caño al defensa que me viene encima. No es, exactamente, que trate de hacer caño por hacer, sino que busco meterme hacia el medio y, como el contrario tiende a levantar la pierna para obstaculizar un posible centro, lo sorteo por debajo».
Descaro
Buen caño y salen dos defensas a frenarlo. «El caño no siempre sale igual, pero esta vez he de admitir que me quedó muy bien la pelota. Y, entonces, ya veo que me vienen dos encima. No sabía dónde ir. La acción era tan rápida que no me dio tiempo a pensar mucho cómo deshacerme de ellos. Y lo vi tan complicado que me dije, ‘pues nada, me meto en medio de los dos y a ver qué pasa’. Nunca había hecho algo parecido. Yo soy un futbolista más llegador, finalizador. No soy de estos de driblar por ahí. Pero por algún lado tenía que salir y digo, ‘pues me la juego’. Tuve la suerte de que el toquecito que le di por encima me salió bien y pronto me encontré con que los había superado».
Definición
Claridad a la hora de encarar la salida de Sergio Rico. «Como decía, me encontré con que el toquecito que di por arriba me quedó bien para chutar y luego definí bien. Cuando se la pico a los otros dos, ya estoy pensando en lo que voy a hacer. Después del autopase ya tenía claro que iba a definir con la izquierda y colocada. Cuando pasas de una situación a otra ya lo tienes todo en la cabeza. No da tiempo a darle vueltas. Si le das mejor o peor, ya es la suerte del momento. Pegarle fuerte era complicado porque ahí el portero sale a tapar y la única opción era colocarla al segundo palo. De hecho, la idea era esa, pero me salió muy centrada. Por eso digo que una cosa es la idea y otra que salga bien».
Celebración
Carrera hacia el banquillo y se encuentra con Garitano. «No tenía pensado celebrarlo así. Surgió. Cuando meto goles soy muy expresivo. Hay veces que lo celebro de forma graciosa o exagerada. Fue un gol de una acción muy bonita, que necesitaba. En casa, con la afición, con 2-0... Me fui corriendo al banquillo y me abracé con todo lo que encontré. Y el primero que me encontré fue el míster. Pero no fue algo que hubiera meditado».