El central lleva semanas jugando con diferentes problemas físicos, entre ellos, la rotura del ligamento flexor de una mano, que requiere intervención quirúrgica
10 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Cada partido hay una imagen que se repite en el Deportivo. Es la de Albentosa realizando una especie de estiramiento de su mano derecha para calmar el dolor que sufre. Un dolor provocado por la rotura del ligamento flexor de la misma, que obligará al central blanquiazul a pasar por el quirófano, como tarde, a final de temporada.
Es uno de los numerosos problemas físicos que arrastra desde hace meses pero que no le han impedido jugar 16 partidos de Liga (todos menos uno que cumplió sanción por acumulación de tarjetas) y dos de Copa del Rey. Durante la semana, el trabajo de los fisios y los médicos se intensifica para que el día de partido el jugador sufra las menores molestias posible y pueda rendir a su máximo nivel. Y, con pequeñas excepciones, lo está consiguiendo.
El pasado viernes sufrió un nuevo contratiempo en forma de pisotón. En un lance de juego durante la primera parte, Piatti posó su pie sobre el empeine de Albentosa y dejó al ilicitano cojo durante algunos instantes. Minutos después recibió otro golpe y anduvo renqueante hasta el final del encuentro. Un día después, su pie mostraba las secuelas del partido. Pero, una vez más, eso no impedirá que el sábado esté contra el Villarreal y, quizá, tampoco mañana frente al Alavés, aunque dependiendo del grado de las molestias, Garitano medita reservarlo mañana.
En donde seguirá teniendo un fuerte dolor será en su mano derecha. Hace algunas semanas, durante un partido, en la disputa por la posición en una acción a balón parado sufrió un desgarro en un tendón flexor, que es uno de los que sirven para doblar la mano. Tras realizársele pruebas médicas se comprobó que sufre una rotura de tal magnitud que la única solución es que pase por el quirófano. La operación consistirá en abrirle la mano desde el dedo hasta la muñeca y arreglarle la zona dañada. No es una acción sencilla y el período de inmovilización será de aproximadamente unas diez semanas.
Larga convalecencia
Esta larga convalecencia provoca que el futbolista esté haciendo un esfuerzo para retrasar la operación hasta que acabe la temporada o el equipo esté matemáticamente salvado para, de esta manera, no interferir en la planificación de la temporada.
Unas dolencias más a una época en la que en numerosas ocasiones se le ha visto lucir alguna cinta kinesiológica indicadora de algún problema físico. Su forma de jugar, de no rehuir el choque en ningún momento y arriesgando al máximo en cada acción están provocando unas lesiones que el 6 del Dépor consigue superar con pundonor no exento de cierto sufrimiento.