El Deportivo saltará esta noche a Riazor a seis puntos del líder y cinco del ascenso directo
04 mar 2019 . Actualizado a las 05:00 h.«Independientemente de los demás, vamos a intentar cumplir nosotros. Lo de los demás no lo podemos controlar». Natxo González realizó la reflexión en la mañana de ayer, horas antes de que el Granada venciera en Majadahonda (0-3), abriendo brecha respecto al conjunto blanquiazul, que saltará esta noche a Riazor a cinco puntos de las plazas de ascenso directo. Necesita cumplir el Deportivo para no perder el ritmo de la cabeza -el Osasuna también venció en su duelo de esta jornada, el sábado ante el Nástic- y no verse tampoco apretado por su perseguidor más inmediatos, ya que el Cádiz resolvió con victoria su compromiso. El empate del Lugo en Oviedo permite al menos que el colchón con el séptimo puesto mantenga el margen de más de un encuentro.
Ganar al Alcorcón supondría un alivio que sumar al desenlace de esa breve racha de dos partidos sin triunfo en condición de local. Los coruñeses adelantarían al Albacete y al Málaga para inaugurar ese esperanzador mes de marzo al que todos señalan, y que prefieren no mentar en el vestuario deportivista. A Natxo le preocupan las cuentas de la lechera: «Estuvimos hablando con el grupo. Esto no puede ser. No podemos hablar del mes y decir cómo tenemos que salir de él. Bastante tenemos con el reto de ganar en casa. Para nada me gusta hablar de objetivos a medio plazo porque luego se producen las frustraciones. Nos tenemos que centrar en el próximo partido».
Un choque mal emplazado, según el míster, alérgico a los duelos que arrancan más allá del domingo. «Competir los lunes, personalmente no me gusta. El fútbol es de los fines de semana, no de los lunes. Cuando juegas sabiendo los resultados puede ser una presión añadida que funcione para bien o para mal», razonó en sala de prensa.
Nahuel, posible novedad
Allí también se refirió a posibles novedades en un once tan borroso como la convocatoria, que el entrenador ha decidido retrasar hasta las horas previas al partido. La principal cara nueva en el grupo de titulares podría ser la de Nahuel, con quien el técnico ha probado en varios de los ensayos semanales. «Le he visto bien. Después de estas dos semanas frustrantes por esta sanción tiene ganas de ayudar al equipo», apuntó Natxo sobre el extremo. Si Riazor valida las pruebas de Abegondo, será Borja Valle quien pase al banquillo.
El resto apunta a un calco de los protagonistas de La Rosaleda, incluido el sistema con doble pivote en el que parece afianzado Mosquera. El centrocampista atraviesa un momento dulce y pretende darle continuidad, al contrario de lo ocurrido en varias de las oportunidades previas. «El que parece que no contaba tres semanas atrás, después es muy importante. Ahora él está ahí y me alegro porque es un premio al trabajo», manifestó el técnico. A ese baile entre la grada, el banquillo y el campo se han visto sometidos con frecuencia Saúl y Caballo. El carril izquierdo es otro de los puestos en el aire para esta noche.