Es andaluz es ya el máximo anotador del Deportivo, aprovechando su movilidad y la sociedad con Miku
14 dic 2021 . Actualizado a las 23:41 h.Es probable que cuando se abra de nuevo el bazar, el Dépor se deje caer por allí. Lo hará siguiendo ese truco de ahorrador que aconseja acudir al súper bien saciado para no comprar de más. Quizá aparezca un punta aseado y barato que amplíe el abanico, ahora que Miku carga en sus piernas 16 partidos como titular y flojea la insostenible media de dianas por minuto de Noel. El tercer candidato a hombre gol volvió a demostrar que su eficacia se dispara cuando aparece en lugar de estar. Lo explica Borja Jiménez en su retrato del 2-0: «Es un remate en el que Quiles pasa por allí y ataca muy bien la zona». Mejor cuando es su socio el que ancla rivales y él acude a sacudir.
Ayuda, por supuesto, que las marcas sean tan suaves como las que dejó el Promesas, combinando falta de contundencia y descoordinación. En el intercambio de golpes al que el Deportivo aceptó reducir el partido, el primero cayó porque la mitad de la zaga pucelana (la del margen derecho) decidió adelantar la línea mientras el central y el lateral de la izquierda mantenían la posición. El movimiento dejó únicamente en medio fuera de juego al futbolista más listo del plantel coruñés. Si a Miku aún le respondieran los pies tan rápido como la cabeza no pintaría nada en esta Primera RFEF.
A sus 36 ha visto suficiente mundo como para elegir y A Coruña le da lo que no le dieron India, Chipre o Catar. En su plan de reagrupación familiar incluye unos primos de Sada, una esposa, tres hijas y un perro con los que recorrer la ciudad y un vestuario en el que ejercer también de padre a tiempo parcial. Atender tantos frentes exige una puesta a punto para la que no tuvo tiempo el curso pasado, cuando llegó fuera de forma, con la pretemporada ya consumida, y encima sufrió una inoportuna lesión muscular.
Este verano ya estaba fino cuando el Dépor volvió a llamar a su puerta. En el proyecto 21-22 se priorizaba la experiencia del rematador. Nada de experimentos con los hombres de área. Al venezolano le avala la trayectoria y a su socio, la relación con el gol. El nombre de Alberto Quiles figuraba en varias agendas y por primera vez en años el calendario se puso del lado blanquiazul. Los coruñeses concluyeron el curso pasado con la Segunda División aún en marcha, impidiendo que de allí llegara ningún postor. El primero entre iguales fue el equipo de mayor pedigrí.
Importó de Huelva al autor del trece tantos en la campaña del doble descenso del Recre. En esta lleva ya siete, fiel al estilo del hit and run: aparece, golpea y se va.