José Ángel Jurado: perder dinero para ganar poder

TORRE DE MARATHÓN

José Ángel festeja el gol que anotó ante el Lugo
José Ángel festeja el gol que anotó ante el Lugo Óscar Cela

Aceptó una rebaja salarial y renunció a parte de la indemnización del Tenerife; ahora gobierna la medular del Deportivo

05 sep 2023 . Actualizado a las 07:36 h.

«Pivote, zurdo, ocupa la posición número 6; del 92, 31 años; procede del Tenerife y ha pasado por muchos equipos en España y el extranjero, con más de cien partidos en Segunda División». Fernando Soriano podría haber estado presentando a uno más. Poca miga, a simple vista, en el currículo del séptimo en llegar. Nada que, en sala de prensa, pudiera dar pistas de lo fundamental de su adquisición.

Alguna más se percibía al repasar la situación en la medular. Para cuando llegó José Ángel Jurado, el club había enviado a Álex Bergantiños al palco y a Roberto Olabe al Ibiza, reduciendo a Diego Villares y a Isi Gómez los candidatos a poblar el doble pivote. Ninguno con las condiciones para la destrucción de quien ha elegido portar el 20 blanquiazul. Tampoco el número llama la atención.

Sí lo hace la planta y el espectacular despliegue de quien a la altura de la jornada dos se postula como uno de los indispensables en la formación del Dépor. No por el tanto endosado al Lugo, certificando que suma a sus condiciones la del remate en acciones de estrategia —también anotó de penalti en la fase de preparación—, sino por su don de la ubicuidad, asomando allá donde aparece un charco o resulta necesario para mover con sentido el balón.

Su golpeo le convierte en herramienta útil para buscar a los extremos con desplazamientos largos y su rigor táctico aporta el equilibrio necesario para respaldar los arranques de Diego Villares y garantizar que ningún costado se defienda en inferioridad. En el Ángel Carro estrenó también su cuenta de amarillas, con la falta premeditada que frenó en seco a Torrado, después de que el lateral le hubiera birlado la bola a Yeremay.

Liquidado el encuentro, restó importancia a esa pequeña hazaña que suponía para el equipo cualquier victoria a domicilio. En la línea del día en que se presentó: «En los partidos juegan once contra once, el escenario importa poco. Sea fuera o en Riazor».

Las declaraciones de aquella puesta de largo ante los medios incluyeron además una reflexión acerca del pequeño culebrón que desencadenó en su fichaje: «Pasaron unos cuantos días en los que el Tenerife era el que más trabas ponía, pero al final esto es fútbol. Yo sabía dónde quería jugar y cuando un jugador tiene ese deseo intenta ponerse de acuerdo rápido. Fue un tira y afloja, pero lo importante es dónde quiere estar uno. Por eso estoy aquí».

Está en el Deportivo por voluntad propia que tiene traducción en cifras. Las de la rebaja salarial que asumió para cambiar un club en Segunda por otro en Primera Federación —le quedaba un año de contrato en la isla y en A Coruña firmó por dos, con otra extra opcional—. Cantidad a la que habría que añadir la indemnización perdonada a los chicharreros, con los que la pasada campaña solo participó en 18 encuentros como titular. Salvo sorpresa, en esta serán muchos más. Entre poder y dinero, José Ángel eligió mandar.